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La inmensa mayoría de los cálculos que encontramos están compuestos de Oxalato de Calcio, sin que quiera decir que comer muchos lácteos es causa de este padecimiento, aunque muchos alimentos con calcio desencadenen su formación.

La mayoría de las veces los cálculos renales se forman porque el paciente se encuentra en un estado de deshidratación, es decir, que no hay ingesta de líquidos, eso hace que los cristales que se tienen que disolver en la orina no se deshagan, éstos se precipitan y se comienzan a reunir y forman una piedra. La otra causa son los trastornos metabólicos como, por ejemplo, en pacientes obesos, en donde su ambiente general es muy ácido y tienden a hacer cálculos de ácido úrico. Otra posibilidad es en los mismos pacientes obesos a quienes se somete a una cirugía de bypass gástrico, ellos llegan a tener trastornos que tiene que ver con la absorción de los minerales que componen los cálculos. Hay personas que ya tienen trastornos congénitos, es decir que nacen con alteraciones metabólicas que pueden llevar a la producción de los cálculos también.

¿De qué están compuestos los Cálculos Renales?

La inmensa mayoría de los cálculos que encontramos están compuestos de Oxalato de Calcio, sin que quiera decir que comer muchos lácteos es causa de este padecimiento, aunque muchos alimentos con calcio desencadenen su formación; la mayoría son formados, como lo mencionaba anteriormente, en pacientes obesos que tienden a formar cálculos de ácido úrico. Hay otros que son formados por un tipo de aminoácido llamado cistina. Y hay algunos medicamentos que se utilizaban antes para el VIH que formaban cálculos del propio medicamento. En pacientes con recurrentes infecciones urinarias, forman cálculos de un material llamado estruvita.

Síntomas específicos

La mayoría de las veces se presenta un dolor muy severo que empieza normalmente en la región lumbar de la espalda, prácticamente hacia debajo de las costillas, se irradia hasta la parte abdominal y llega hasta las ingles, e incluso hasta un testículo o los labios mayores en la vagina. Suele ser un dolor muy intenso que se puede acompañar de síntomas gastrointestinal como son: nauseas, vómito o alteraciones en la deposición. Se le conoce como el cólico renal.

 La intervención quirúrgica no siempre es necesaria

Es posible que los cálculos puedan ser expulsado una vez que caen en el uréter, que es la manguera que baja la orina del riñón a la vejiga; dependiendo también del tamaño y la ubicación de éste. Más o menos la medida que tomamos en cuenta, son aquellos cálculos que miden menos de 5 milímetros. Como en el 80% de las veces, los cálculos de ese tamaño salen solos. Manejamos distinto el tratamiento según el tamaño y la ubicación, recetamos analgésicos y medicamentos que facilitan la expulsión sin necesidad de una cirugía. La intervención se puede evitar siempre y cuando el paciente no tenga dolor, no tenga infección y no presente alteración en las funciones del riñón. Sólo hay unos cálculos que se pueden disolver, que son los cálculos de ácido úrico, y los tratamos con medicamentos para volver la orina un poco menos ácida, de esa manera se pueden lograr deshacer.

A pesar de que los cálculos tienen tasas de expulsión altas, esta acción no es inmediata, puede demorar hasta un mes en expulsarse el cálculo. La intervención quirúrgica depende mucho del paciente, de su tipo de trabajo o donde vive, ya que no puede estar acudiendo al doctor o no tiene tiempo para el tratamiento. Si definitivamente no se puede expulsar, ya sea por su tamaño, por su ubicación, por requerimientos del paciente o porque el dolor no cesa, se puede operar y hay muchas formas de hacerlo.  Ahora las operaciones son por vía endoscópica, se hacen todas por orificios naturales; los cálculos se deshacen con láser y se extraen. Ya en caso de cálculos muy grandes, se requiere de una incisión de aproximadamente un centímetro.

Los cálculos se pueden volver a formar

El 50% de las personas que tuvieron cálculos, vuelven a producirlos debido a que no modifican sus hábitos de vida y su dieta. En general nosotros mandamos a hacer un análisis del cálculo para saber de qué está hecho y para ver si podemos prevenir que se vuelvan a formar. Hacemos un estudio de 24 horas para determinar si hay otra causa por la que se forman los cálculos. Por lo general recetamos una dieta estricta; las principales recomendaciones son: tener una alta ingesta de líquidos (la meta para una persona que produce cálculos es que orine dos litros al día), recomendamos mucho el consumo de jugos de cítricos como el jugo de naranja o la limonada. La segunda recomendación es hacer una restricción total de alimentos que contengan sal, por ejemplo: todos los enlatados, embutidos, en general todas las conservas, la salsa de soya, la salsa de tomate, etc. La tercera recomendación es reducir la ingesta de proteínas de origen animal, la carne de pollo, res y pescado, se le aconseja al paciente que consuma una proporción al día no mayor a los 130 gramos.

Las personas que tienen cálculos por oxalatos se les sugiere suspender las espinacas, fresas y chocolates que son alientos con alto contenido de esta sustancia. Si van a consumir alimentos con oxalato se les recomienda acompañarlos con crema o algún lácteo para que se pueda asimilar mejor.

 

Al final la recomendación es visitar a su UROLOGO o en su defecto visitar nuestro sitio web https://medicosenmerida.mx/medicos-en-merida/urologos/  para encontrar el especialista que mejor se adapte a sus necesidades.