La presencia de glóbulos rojos en la orina se denomina hematuria.

Ver sangre en la orina puede ser aterrador,  sin embargo, la mayoría de las veces la hematuria no es una amenaza para la vida. Es importante investigar la causa porque, ocasionalmente, se da por una enfermedad grave.

Los glóbulos rojos en la orina pueden provenir del riñón (órganos donde se forma la orina) o en cualquier parte del tracto urinario. El tracto urinario incluye los uréteres (los tubos que transportan la orina de los riñones a la vejiga), la vejiga (donde se almacena la orina), la próstata (en los hombres) y la uretra (el tubo a través del cual la orina sale del cuerpo).

Tipos de hematuria

  • Hematuria macroscópica: Significa que se puede ver la sangre a simple vista debido a que la orina es de color rosa, rojo, rojo violáceo, rojo parduzco o té. Si ve sangre en su orina, debe llamar a su médico de primer contacto o acudir a un urólogo certificado
  • Hematuria microscópica: Es cuando la orina es de color normal, pero hay un número creciente de glóbulos rojos vistos con un microscopio. Esto se detecta casi siempre en un examen general de orina, en ocasiones solicitado por otras causas

Causas de sangre en la orina

  • Infección de la vejiga (también llamada cistitis), que suele causar ardor o dolor al orinar
  • Infección renal (también llamada pielonefritis)
  • Los cálculos renales, que suelen presentar dolor de espalda o de costado unilateral y pueden ser graves
  • Ciertas enfermedades renales
  • Ejercicio vigoroso o lesión (por ejemplo, después de caerse de una bicicleta y magullar un riñón)
  • Crecimiento de la próstata (llamada hipertrofia prostática benigna), que es un problema común en los hombres mayores
  • Cáncer de vejiga, próstata o riñón, más frecuentemente en pacientes mayores de 50 años y altamente relacionados con el hábito de fumar
  • A veces, la orina parece tener sangre en ella porque hay otras sustancias rojas (pigmentos) en la orina. Esto puede ocurrir si usted come una cantidad excesiva de betabel, colorantes alimenticios, o ciertos medicamentos (como fenazopiridina)

 

Diagnóstico y tratamiento

Hay una serie de pruebas disponibles para determinar la causa de la hematuria. La mayoría de las personas no necesitan todas las pruebas

  • Pruebas de orina: Proporcionar pistas sobre la causa de la hematuria. Esto puede incluir una citología de la orina, que utiliza un microscopio para analizar las células del revestimiento interno de la vejiga y el riñón
  • Análisis de sangre: Busca evidencia de enfermedades renales u otros problemas que puedan provocar hematuria
  • Tomografía computarizada: Examina la estructura de los riñones, los uréteres y la vejiga. Los cálculos renales o las anomalías de los riñones, uréteres y vejiga generalmente se pueden ver con una TC. Se puede complementar con medio de contraste, un tinte que se administra por vía endovenosa para visualizar mejor la vía urinaria
  • Ultrasonido de riñón: Es una alternativa a la tomografía computarizada y se prefiere para las personas que son alérgicas al tinte utilizado en la TC. El ultrasonido utiliza ondas sonoras para crear una imagen de la estructura del riñón
  • Cistoscopia: Se inserta un pequeño tubo en la vejiga a través de la uretra. Se aplica un gel anestésico antes de insertar el tubo para disminuir el malestar. La gran mayoría de los pacientes toleran muy bien este procedimiento. Durante la cistoscopia, el médico examina el revestimiento interno de la vejiga para determinar si hay alguna anormalidad. Si se observa tejido anormal, se puede tomar una biopsia. La biopsia se examina con un microscopio para determinar si existen células anormales o cancerosas
  • Biopsia de riñón: Se retira un pequeño trozo de tejido del riñón; el tejido se examina más tarde con un microscopio para detectar signos de enfermedad renal

No hay un tratamientoespecífico para todos los casos de hematuria. Más bien, éste está dirigido a la causa subyacente específica. Si no se detecta ninguna causa subyacente de hematuria durante la evaluación inicial, el urólogo recomienda realizar un seguimiento estrecho con pruebas de sangre, orina y presión arterial cada tres a seis meses, sobre todo si existe un mayor riesgo de cáncer de vejiga. Una serie de factores pueden aumentar su riesgo de cáncer de vejiga, incluyendo ser mayor de 50 años, fumar cigarrillos y otros productos de tabaco, y la exposición a ciertos productos químicos industriales como solventes, pinturas, tintes, sustancias químicas utilizadas en la industria del manejo del cuero o pieles de animales, fumigantes, etc.

 

Al final la recomendación es visitar a su Urólogo o en su defecto visitar nuestro sitio web https://medicosenmerida.mx/medicos-en-merida/urologos/  para encontrar el especialista que mejor se adapte a sus necesidades.