HEMATÓLOGOS PEDIATRAS EN MÉRIDA

En este Portal de HEMATOLÓGOS pediatras  encontrara varias alternativas para el cuidado de sus pequeños. Contar con un buen Pediatra es fundamental pero conocer al especialista en hemotología es indispensable. La Hematología se encarga de estudiar, diagnosticar, prevenir, tratar y, en la medida de lo posible, curar aquellas enfermedades relacionadas con la sangre, la médula ósea, el bazo y los ganglios linfáticos.

Por lo tanto, un hematólogo pediatra es el especialista de la Medicina que se ocupa realizar cada una de esas funciones, luego de evaluar a los pacientes y tener conocimiento sobre el estado de los pacientes pediatricos.

Esta rama de la ciencia de la salud no sólo busca los trastornos en la sangre, sino también el estado normal, para conocer cómo actúa en ambos casos. Los glóbulos rojos y blancos, las plaqueta

Dr. Erick Israel Gutierrez Juarez
Hematólogo Pediatra

Ced. Prof. 3942448
Ced. Ped 5328088
Ced. Hematología Pediatrica. 5907163

Miembro del Consejo Mexicano de Pediatría #14363
Asociación Mexicana para el estudio de la Hematología.
Miembro del COlegio de Pediatras de Yucatán.
Consejo Mexicano de Hematologia #513

Algunos padecimientos:
  • Anemia
  • Alteraciones de las plaquetas.
  • Alteraciones de la coagulación.
  • Cáncer en la sangre (Leucemia, linfoma)
  • Alteraciones del tamiz neonatal(hemoglobina”S” deficiencia de glucosa 6 fosfatodeshidrogenasa)
  • Alteraciones de los globulos blancos

CHAVITOS CLINIC
Av Colon con Avenida Itzaes
(Frente a la Glorieta de la Dondé)

Sitio Web

Dr. Mario Alberto Noya Rodríguez  

Hematólogo Pedíatra

Star Médica Mérida – Consultorio 603

Citas: 999 196 0549

Dra. Diana Nolasco Medina 

Hematólogo Pedíatra

Clinica Lympha
Calle 28 # 188 -J x 19
Garcia Ginerés, García Ginerés, Mérida

Citas: 999 234 9120

Dr. Adrián Alejandro Ceballos López

Hematólogo Pedíatra

Clínica de Mérida
Ave. Itzaes 242, Mérida

Citas: 999 520 0576

No se encontraron resultados

La página solicitada no pudo encontrarse. Trate de perfeccionar su búsqueda o utilice la navegación para localizar la entrada.

Cáncer de Próstata

Qué es

La próstata es la glándula sexual del hombre encargada de producir el semen. Es del tamaño de una nuez y se encuentra debajo de la vejiga de la orina, rodeando a la uretra. A diferencia de otro tipo de cáncer, el de próstata se caracteriza por evolucionar de forma muy lenta. El cáncer de próstata es extremadamente frecuente, aun cuando su causa exacta sea desconocida. Según los datos facilitados por la Sociedad Española de Oncología Médica en junio de 2015, alrededor de 29.000 hombres padecen esta enfermedad cada año, lo que la convierte en la forma más común de cáncer masculino. Cuando se examina al microscopio el tejido prostático obtenido tras una intervención quirúrgica o en una autopsia, se encuentra cáncer en el 50 por ciento de los hombres mayores de 70 años y prácticamente en todos los mayores de 90, aunque gran parte de ellos no llegan a ser conscientes de la enfermedad ante la falta de síntomas reconocibles.

Causas

Sobre la base de las observaciones epidemiológicas se han sugerido cuatro causas principales del cáncer prostático:

Factores genéticos

Aunque existen indicios que involucran a los factores genéticos en la causa del cáncer prostático, es difícil separar estos factores de los factores ambientales. Estudios genéticos han mostrado que existe un gen específico del cromosoma 1 o gen HPC-1 que aumenta la probabilidad de contraer cáncer de próstata.

Factores hormonales

Varios estudios han sugerido que los factores hormonales pueden tener importancia en el desarrollo del cáncer de próstata. Éstos incluyen:

  • La dependencia de las hormonas andrógenas (masculinas) de la mayoría de los cánceres de próstata.
  • El hecho de que el cáncer prostático no aparece en los eunucos.
  • El hecho de que el cáncer prostático puede ser inducido en ratas mediante la administración crónica de estrógenos y andrógenos (hormonas femeninas y masculinas).
  • La frecuente asociación de cáncer prostático con áreas de atrofia prostática esclerótica.

Factores ambientales

Quienes emigran de regiones de baja incidencia a regiones de alta incidencia mantienen una baja incidencia de cáncer prostático durante una generación y luego adoptan una incidencia intermedia. También se han identificado varios factores ambientales que podrían ser promotores del cáncer de próstata. Éstos incluyen:

  • Dieta alta en grasas animales.
  • La exposición al humo del tubo de escape de los automóviles.
  • La polución del aire, cadmio, fertilizantes y sustancias químicas en las industrias de la goma, imprenta, pintura y naval.

Agentes infecciosos

Se ha considerado que los agentes infecciosos transmitidos por vía sexual podrían causar cáncer prostático, sin embargo, los estudios epidemiológicos, virológicos e inmunológicos han brindado resultados contradictorios. Los estudios epidemiológicos han sugerido un aumento en el riesgo de cáncer prostático asociado con un mayor número de compañeros sexuales, una historia previa de enfermedad de transmisión sexual, frecuencia del acto sexual, relación con prostitutas y edad temprana de comienzo de la actividad sexual.

En contraste, otros estudios han sugerido que existe un mayor riesgo de cáncer prostático asociado con la represión de la actividad sexual, como un comienzo en edad más tardía, un pico más temprano y una cesación prematura de la actividad sexual. Por otra parte, algunos trabajos han mostrado un mayor riesgo entre los pacientes que nunca estuvieron casados y un riesgo aún mayor entre aquellos que tuvieron niños, pero otros estudios no han mostrado una correlación significativa con el estado marital o con el número de hijos. De forma similar, los estudios de potenciales agentes infecciosos no han brindado resultados concluyentes, como tampoco proporcionan pruebas concretas para una causa infecciosa de cáncer prostático.

¿Cuáles son los síntomas de las piedras de los riñones?

Entre los síntomas de las piedras en los riñones están:

  • dolor agudo en la espalda, el lado, la parte baja del abdomen o la ingle
  • presencia de sangre (de color rosado, rojo o café) en la orina, también llamada hematuria
  • necesidad constante de orinar
  • dolor al orinar
  • incapacidad de orinar o solo poder orinar una pequeña cantidad
  • orina turbia o maloliente

Consulte a un profesional de la salud inmediatamente si tiene alguno de estos síntomas. Estos síntomas pueden indicar que usted tiene una piedra en los riñones o un problema médico más grave.

El dolor puede durar por un período de tiempo corto o largo y puede ir y venir en oleadas. Junto con el dolor, es posible que tenga:

  • náuseas
  • vómito

Otros síntomas incluyen:

  • fiebre
  • escalofríos

Hay cuatro tipos principales de piedras en los riñones

  • Piedras de calcio (cálculos de calcio) son el tipo más común de las piedras en el riñón.  Por lo general son de calcio y oxalato (una substancia química natural que se encuentra en la mayoría de alimentos) pero a veces están hechos de calcio y fosfato.
  • Piedras de ácido úrico se forman cuando la orina es a menudo demasiado acida.  El ácido úrico puede formar piedras por sí mismo o con calcio.
  • Las piedras de estruvita pueden suceder cuando tienes ciertos tipos de infecciones del tracto urinario en el que las bacterias hacen un amoniaco que se acumula en la orina.  Las piedras de estruvita están hechas de magnesio, amonio y fosfato.
  • Las piedras de cistina están hechas de una sustancia química que el cuerpo produce de forma natural, llamada cistina.  Las piedras de cistina son muy raras y ocurren en personas que tienen un trastorno genético que causa que la cistina se escape de los riñones en la orina.

Las piedras en el riñón pueden ser tan pequeñas como un grano de arena o tan grandes- a veces más grandes – que el de una perla.  Pueden permanecer en los riñones o viajar a través de los uréteres (los tubo que van desde los riñones a la vejiga) y fuera de tu cuerpo con la orina.  Cuando la piedra se mueve a través de los uréteres y fuera de la uretra con la orina, se llama pasar un cálculo renal (piedra en el riñón).  Una piedra también puede quedar atrapada en tu tracto urinario y puede bloquear a que pase la orina.  Cuando se pasa una piedra en el riñón o tienes una piedra grande bloqueando el flujo de la orina, puede ser muy doloroso.

Especialidad en Urología Ginecológica

La Especialidad en Urología Ginecológica, subespecialidad de la Ginecología, que tiene a su cargo el cuidado de la salud y el manejo de la disfunción del tracto urinario inferior femenino (TUI) en particular y del piso pélvico en general

Esta especialidad se ocupa del cuidado de la función del binomio uretra- vejiga que tiene dos actividades básicas, el llenado y vaciado vesical. Su función normal depende de la integridad anatómica y funcional de estos órganos y de sus relaciones de normalidad topográfica, anatómica y funcional con el resto de las estructuras, que junto con la uretra y vejiga integran el piso pélvico, es decir vagina, recto, ano, músculos, fascias y esfínteres relacionados, así como con los órganos que integran el aparato genital femenino. El equilibrio anatómico y funcional del piso pélvico representa el propósito primario de la Urología Ginecológica.

Mitos sobre la urología

¿Sabías que quienes no acuden anualmente a las revisiones se privan de obtener un diagnóstico precoz de algunas enfermedades que podrían haber evitado como fimosis, cáncer de próstata y testículos? Mejor Visita al urólogo.

La prueba del tacto rectal es muy rechazada y genera bastante resistencia, pero es muy importante realizarse mucho más teniendo en cuenta el alto índice de cáncer de próstata que se registra cada año en los países occidentales.

Síntomas para acudir a una visita médica:

  • Si hay dolor en el pene
  • Si hay molestias al orinar o durante las relaciones sexuales
  • Si se observa salida de líquido diferente al de la orina por el orificio urinario
  • Si se orina sangre
  • Si se tiene una inflamación o irritación sospechosa
  • Tener antecedentes familiares de algún problema específico. (cálculos, cáncer, problemas de próstata)

 

Síntomas habituales que se presentan en las enfermedades de próstata:

  • Orinar con más frecuencia que la normal
  • Tener ligeras pérdidas de orina
  • Sensación de querer orinar luego de haber terminado

Síntomas de la fimosis:

  • La piel que recubre el glande hace que éste se estreche e impide que se deslice fácilmente. Hay casos en que se requiere cirugía, la circuncisión

Cuándo se precisa hacer una circuncisión:

  • Si existe dolor en el pene
  • Si no se puede deslizar el prepucio hacia atrás
  • Si el glande o prepucio se inflaman con frecuencia
  • Si se experimentan infecciones urinarias
  • Ante la presencia de secreciones

Síntomas de posibles problemas en los testículos:

  • Aumento de tamaño
  • Dolor injustificado
  • Infecciones y fiebre
  • Infertilidad

Otras patologías a tener en cuenta:

  • El urólogo no sólo trata los problemas masculinos.
  • Debido a que su ámbito de análisis es el aparato urinario, también incluye a las mujeres.

En general, otras dolencias que llevan a su consulta son:

  • Uréter duplicado
  • La estenosis pieloureteral
  • Cáncer de vejiga
  • Cistocele (en las mujeres)

Síntomas de la próstata

El cáncer de próstata, como una gran parte de los tumores malignos, no va a causar ninguna alteración perceptible por el paciente en las fases iniciales de la enfermedad.

Son tumores que evolucionan lentamente y normalmente la sintomatología va a presentarse en etapas más avanzadas del proceso.

Los síntomas locales que pueden presentarse en el cáncer de próstata son los siguientes:

  • Urgencia miccional: imperiosidad miccional o incluso pérdida involuntaria de la orina.
  • Aumento de la frecuencia de orinar, tanto por el día como por la noche (nicturia).
  • Disuria: dolor y escozor durante la micción (micción dolorosa).
  • Retardo en el inicio de la micción y disminución de la fuerza del chorro miccional o intermitencia del mismo.
  • En ocasiones la uretra se obstruye por el tumor y aparece retención urinaria (obstrucción).
  • Goteo posmiccional.
  • Sensación de vaciamiento incompleto de la vejiga.
  • Crecimiento o dolor mamario.
    Aunque poco frecuente, los tumores de células germinales pueden causar aumento de las mamas (ginecomastia)  o dolor en las mamas. Esto es debido a que este tipo de tumor puede segregar altas cantidades de una hormona llamada HCG ( Gonadotropina Coriónica Humana) que favorece el crecimiento de las mamas. Un subtipo de tumor denominado tumor de células de Leydig puede producir estrógenos (hormonas sexuales femeninas), lo que puede causar crecimiento de las mamas y pérdida de deseo sexual.  Este último, en niños pueden causar signos de pubertad a una edad anormalmente temprana, como voz más profunda y crecimiento del vello facial y corporal.

Existen algunos síntomas generales que suelen aparecer en las fases más avanzadas de la enfermedad, como son la pérdida de peso o apetito, dolor óseo localizado, anemia, edemas (hinchazón) en los miembros inferiores e insuficiencia renal que suelen aparecer en los estadios avanzados de la enfermedad.

Si aprecias cualquiera de los síntomas mencionados, debes acudir a tu médico para que te realice las pruebas necesarias y pueda hacer un diagnóstico cuanto antes.

Recuerda que estos síntomas también pueden aparecer asociados a enfermedades benignas.

Antes de asumir que tienes una enfermedad grave, espera a conocer el resultado de las pruebas.

Fuentes: https://www.aecc.es/sobreelcancer/cancerporlocalizacion/cancerdeprostata/Paginas/sintomas.aspx

Cáncer de próstata

Introducción

La próstata es una glándula que se encuentra debajo de la vejiga de los hombres y produce el líquido para el semen. El cáncer de próstata es común en hombres de edad avanzada. Este tipo de cáncer es raro en hombres menores de 40 años. Los factores de riesgo de desarrollarlo incluyen: tener más de 65 años, historia familiar y ser afroamericano.

Los síntomas del cáncer de próstata pueden incluir:

  • Problemas para orinar, como dolor, dificultad para iniciar o detener el flujo de orina o goteo
  • Dolor en la parte baja de la espalda
  • Dolor al eyacular

Para diagnosticar el cáncer de próstata, su doctor podría hacer un tacto rectal para buscar algún bulto o cualquier cosa fuera de lo normal. El doctor también podría pedirle realizar un análisis de sangre de antígeno prostático específico (PSA, por sus siglas en inglés). Estos análisis también se realizan en los exámenes de detección de cáncer de próstata, los cuales intentan detectar el cáncer antes de que usted tenga síntomas. Si los resultados son anormales, usted puede necesitar otros exámenes como una ecografía, una resonancia magnética o una biopsia.

El tratamiento del cáncer de próstata suele depender de la etapa del cáncer. Esto se determina sabiendo cuán rápido el cáncer está creciendo y cuán diferente se ve el tejido alrededor de la glándula. Los hombres con este tipo de cáncer tienen varias opciones de tratamiento. El mejor para una persona puede no ser el mejor para otra. Estas opciones pueden incluir sólo una observación cuidadosa y vigilancia médica sin tratamiento, cirugía, radioterapia, terapia hormonal y quimioterapia. También puede ser una combinación de estas.

Infección en las vías urinarias

Una infección de las vías urinarias o IVU es una infección del tracto urinario. La infección puede ocurrir en diferentes puntos en el tracto urinario, que incluyen:

  • Vejiga — Una infección en la vejiga también se denomina cistitis o infección vesical.
  • Riñones — Una infección de uno o en los dos riñones se denomina pielonefritis o infección renal.
  • Uréteres — Los conductos que llevan la orina desde cada riñón hasta la vejiga sólo en raras ocasiones son el único sitio de una infección.
  • Uretra — Una infección del conducto que lleva la orina desde la vejiga hacia el exterior se denomina uretritis.

Causas

La mayoría de las IVU son causadas por bacterias que ingresan a la uretra y luego a la vejiga. La infección se desarrolla con mayor frecuencia en la vejiga, pero puede propagarse a los riñones. La mayoría de las veces, el cuerpo puede librarse de estas bacterias. Sin embargo, ciertas afecciones aumentan el riesgo de padecer IVU.

Las mujeres tienden a contraerlas con más frecuencia debido a que su uretra es más corta y está más cerca del ano que en los hombres. Debido a esto, las mujeres tienen mayor probabilidad de contraer una infección después de la actividad sexual o al usar un diafragma para el control de la natalidad. La menopausia también aumenta el riesgo de una IVU.

Los siguientes factores también incrementan sus probabilidades de tener una IVU:

  • Diabetes
  • Edad avanzada y enfermedades que afectan los hábitos de cuidados personales (como mal de Alzheimer y delirio)
  • Problemas para vaciar completamente la vejiga
  • Tener una sonda vesical
  • Incontinencia intestinal
  • Próstata agrandada, uretra estrecha o cualquier otro factor que bloquee el flujo de orina
  • Cálculos renales
  • Permanecer quieto (inmóvil) por un período de tiempo largo (por ejemplo, mientras se está recuperando de una fractura de cadera)
  • Embarazo
  • Cirugía u otro procedimiento en las vías urinarias

Síntomas

Los síntomas de una infección vesical incluyen:

  • Orina turbia o con sangre que puede tener un olor fuerte o fétido (maloliente)
  • Fiebre baja en algunas personas
  • Dolor o ardor al orinar
  • Presión o calambres en la parte inferior del abdomen o en la espalda baja
  • Fuerte necesidad de orinar con frecuencia, incluso poco después de haber vaciado la vejiga

Si la infección se propaga a los riñones, los síntomas pueden incluir:

  • Escalofríos y temblores o sudoración nocturna
  • Fatiga y sensación de indisposición general
  • Fiebre por encima de 101º F (38.3º C)
  • Dolor de costado, en la espalda o la entrepierna (ingle)
  • Piel ruborizada, enrojecida o caliente
  • Cambios mentales o confusión (en personas mayores, estos síntomas a menudo son los únicos signos de una IVU)
  • Náuseas y vómitos
  • Dolor abdominal muy fuerte (algunas veces)

Qué tan seguido tienes sexo y otras preguntas para saber cuán «normal» es tu vida sexual

Una persona en la cama

Hay que asumirlo: la sexualidad humana es complicada. Hay probablemente tantos «pecados» sexuales como sabores de comida. Y, al igual que nuestros gustos culinarios, nuestras preferencias varían de país a país, individuo a individuo y día a día.

Por esta razón, intentar describir la vida sexual «normal» es un poco tarea de locos. La variedad es tan grande que una sola estadística nunca va a capturar los sentimientos de mucha gente.

La BBC ha examinado los datos para intentar obtener una idea de la amplitud del espectro sexual: desde cuánto queremos tener sexo en realidad a lo que hacemos en verdad por debajo de las sábanas.

No hace falta decir que la tarea viene con advertencias. Las encuestas sobre comportamientos sexuales no son fiables: dado que hablar de sexo todavía puede ser un tabú, puede ser que los participantes no revelen toda la verdad o, al contrario, puede que sientan la necesidad de embellecer sus respuestas con bravuconería.

Las estadísticas no son la verdad absoluta, deberían leerse más bien como una indicación general, dada la evidencia disponible de las vidas sexuales en el siglo XXI.

Orientaciones

Es difícil poner un dato a las orientaciones sexuales: las estimaciones de la magnitud de la homosexualidad varían del 1% al 15% dependiendo a quién se pregunte, cómo se pregunte y si se examina la atracción, el comportamiento o la identidad.

Aun así, algunas encuestas recientes de todo el mundo sugieren que algunas personas carecen por completo de deseo sexual, lo cual no significa que nunca hayan tenido una relación.

Datos

Al igual que en el caso de otras orientaciones sexuales, la prevalencia exacta de esta carencia de deseo se desconoce (la mayoría apunta a un 1% de personas) pero existe un creciente movimiento de orgullo asexual para personas que carecen de deseo.

Fuente: Psychology and Sexuality

Con quién

Una idea equivocada existente es que la mayor parte del sexo casual se tiene con personas que acabamos de conocer.

Datos

En realidad, el sexo llega en muchos tipos de relaciones informales, y la relación de una noche entre dos personas que no se conocen es poco frecuente, como mostró una encuesta en Estados Unidos en 2009.

Aunque esto puede estar ligeramente sesgado en el caso de la gente más joven, adolescentes y veinteañeros, los datos no son tan distintos para aquellos que tienen hasta 60 años.

Fuente: Journal of Sexual Medicine

Frecuencia

Estos datos se basaron en una Encuesta Global sobre Sexo en Estados Unidos, que incluyó más de 50.000 participantes de más de 18 años.

Datos

Y aunque la frecuencia del sexo baja con la edad, no es tan baja como quizás te imaginas.

Una encuesta reciente entre personas mayores, con 70 años de media, encontró que al menos el 50% tenía sexo más de una vez al mes y el 11% disfrutaba del sexo todas las semanas.

Fuente: Social Indicators Research and Archives of Sexual Behaviour

Preferencias

Estos datos se basaron en una encuesta anónima de casi 2.000 personas de entre 18 y 59, en Estados Unidos, a los que se les preguntó sobre sus comportamientos y la última vez que tuvieron sexo.

Fuente: The Journal of Sexual Medicine

Cuánto dura

Aunque las mujeres lesbianas dicen tener sexo menos frecuentemente que los hombres homosexuales o las parejas heterosexuales, parece que en este casomenos es más, según una encuesta online en Canadá y Estados Unidos.

Datos

Fuente: Canadian Journal of Human Sexuality

Orgasmos fingidos

Se asume con frecuencia que solo las mujeres fingen el clímax, pero un estudio reciente en Estados Unidos encontró que un número relativamente importante dehombres también simularon haber tenido un orgasmo.

Datos

La razón, como es de esperar, es que no se sentían con ganas pero no querían enfadar a su pareja.

A pesar de que ellos mismo lo han fingido, solo el 20% de los hombres cree que sus parejas podrían hacer lo mismo.

Objetos rectales extraños o cosas encontradas en el ano de la gente

Dice un refrán que “cada quien puede hacer de su culo un candelero”. Pero si lo tomamos al pie de la letra, hay situaciones en que hacerlo te puede llevar a las urgencias de un hospital.

Cuando un área científica produce un amplio número de investigaciones es práctica habitual que se haga una revisión. Pues en ese punto se encuentra desde hace tiempo un sorprendente campo de la cirugía: el de la extracción de objetos instalados cómodamente –o no tanto– en el recto. En el lejano 1986 los cirujanos Busch y Starling publicaban en la revista Surgery Magazine la revisión Objetos rectales extraños. Y la investigación no se ha detenido pues en 2010 David M. Bunter publicaba otro en el mismo sentido.

En el de 1986 los médicos recogieron toda la evidencia diseminada por las revistas médicas desde los felices años 20 acerca de cuerpos extraños alojados en el trasero de las personas. En los 182 casos recopilados encontramos quelos objetos más recurrentes son las botellas (32) y dispositivos sexuales como vibradores y consoladores (38). Claro que la cosa empieza a ponerse interesante cuando aparecen cuchillos romos, picadores de hielo, sierras de joyero, destornilladores, pelotas –pero de tenis o béisbol– y todo tipo de vegetal con la forma adecuada… o no, porque también se encuentran peras y cebollas. También aparecen objetos que se han alojado allí pues el pobre interfecto se los ha tragado inconscientemente. En este caso los clásicos son trozos de madera y huesos de pollo, tal y como nos informaba en 1993 el Canadian Journal of Surgery.

Por supuesto, algunas de esas escabrosas situaciones tienen su gracia, como aquella de la que informó Vaman S. Diwan en noviembre de 1982 en la revistaAnnals of Emergency Medicine (ya el nombre de la revista tiene su gracia… anales). Un hombre de 54 años llegó a urgencias porque, según dijo a los médicos, dos días antes había estado bebiendo bourbon e “hizo algo” en su recto. Tras la radiografía todo quedó claro y luminoso: tenía una bombilla de 10los objetos más recurrentes son las botellas (32) y dispositivos sexuales como vibradores y consoladores (38). Claro que la cosa empieza a ponerse interesante cuando aparecen cuchillos romos, picadores de hielo, sierras de joyero, destornilladores, pelotas –pero de tenis o béisbol– y todo tipo de vegetal con la forma adecuada… o no, porque también se encuentran peras y cebollas. También aparecen objetos que se han alojado allí pues el pobre interfecto se los ha tragado inconscientemente. En este caso los clásicos son trozos de madera y huesos de pollo, tal y como nos informaba en 1993 el Canadian Journal of Surgery.

Por supuesto, algunas de esas escabrosas situaciones tienen su gracia, como aquella de la que informó Vaman S. Diwan en noviembre de 1982 en la revista Annals of Emergency Medicine (ya el nombre de la revista tiene su gracia… anales). Un hombre de 54 años llegó a urgencias porque, según dijo a los médicos, dos días antes había estado bebiendo bourbon e “hizo algo” en su recto. Tras la radiografía todo quedó claro y luminoso: tenía una bombilla de 100 W metida en el trasero. El buen hombre al final tuvo que confesar que estando de borrachera con sus colegas se había apostado 100 dólares a que podía meterse una bombilla por salva sea la parte. ¿Así a palo seco? No: usó como lubricante espuma de afeitar. El artículo describe la cuidadosa técnica que hubo de seguirse para sacarle tan frágil objeto sin destrozarle el recto.