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El cáncer de próstata es el tumor que más se diagnostica entre los hombres españoles. Según datos recogidos por la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM) en 2017 se diagnosticaron un total de 30.076 casos.

 

Sí el cáncer se detecta en una etapa temprana, cuando solo afecta a la glándula prostática, tiene grandes probabilidades de superarse con el tratamiento adecuado. Generalmente, el cáncer de próstata crece lentamente, sin embargo, hay otros tipos más agresivos que se pueden diseminar con rapidez. Por ello, la detección precoz es el mejor arma para combatirlo.

 

Síntomas de alerta del cáncer de próstata

 

Entre algunos de los síntomas que manifiestan los pacientes con cáncer de próstata, destacan:

  • Dificultad al orinar, dolor o ardor mientras se orina
  • Disminución del flujo de la orina y dificultad para vaciar la vejiga por completo
  • Aumento de la frecuencia miccional, especialmente por las noches
  • Molestias o dolor en la zona pélvica
  • Presencia de sangre en la orina o en el semen
  • Disfunción eréctil
  • Dolor de huesos

Es importante destacar que un paciente que padece cáncer de próstata no siempre muestra síntomas en sus primeros etapas. Por otra parte, se dan casos de otras enfermedades de la próstata, como la hiperplasia benigna o un aumento del tamaño de la próstata que pueden producir síntomas muy similares a los del cáncer de próstata, sin ser cancerosas.

 

¿Cómo se produce el cáncer de próstata?

 

El cáncer de próstata se de cuando algunas células en la próstata se vuelven anormales mediante mutaciones en su ADN que causan que estas crezcan y se dividan más rápidamente que las células normales. Por tanto, las células anormales continúan viviendo y acumulándose mientras otras células morirían. Esa acumulación de células anormales formará un tumor que puede crecer e invadir el tejido cercano. En ocasiones, algunas células anormales pueden desprenderse del tumor y esparcirse a otras partes del cuerpo, lo que se conoce como metástasis.

 

Actualmente se desconoce la causa exacta del cáncer de próstata. Sin embargo, se han vinculado algunos factores de riesgo, que pueden promover que las células de la glándula prostática se conviertan en cancerosas. Estos factores de riesgo del cáncer de próstata son:

  • Antecedentes Familiares: se ha demostrado que aquellos varones con antecedentes familiares de primer grado de (padres o hermanos) afectados de cáncer de próstata presentan un riesgo dos veces mayor de padecer la enfermedad.
  • Edad: el riesgo de padecer cáncer de próstata también aumenta con la edad. En muchos casos afecta a varones en edad avanzada, mayores de 65 años.
  • Raza: los hombres afroamericanos tienen un mayor riesgo de padecer cáncer de próstata, así como también tienen más probabilidades de que el cáncer en cuestión sea agresivo o avanzado. En Europa son los escandinavos los que mayor incidencia presentan, mientras que los países del sur como España, Italia o Grecia presentan una tasa más baja. Aunque son los hombres de ascendencia asiática quienes tienen las tasas más bajas de incidencia y mortalidad.
  • Alimentación: las dietas con alto contenido en grasas pueden aumentar el riesgo de cáncer de próstata, así como los hombres con obesidad tienen más probabilidades de desarrollar la enfermedad en un estado avanzado, que es más difícil de tratar.

 

3 consejos para prevenir el cáncer de próstata

 

Para reducir el riesgo de padecer cáncer de próstata es recomendable incorporar hábitos saludables en el día a día:

  1. Dieta equilibrada rica en frutas y verduras, que aportan las vitaminas y nutrientes necesarios para mantener el cuerpo sano. Reducir las grasa saturadas e incorporar cereales y fibra.
  2. Evitar el sedentarismo e incorporar una rutina de actividad fisica, ya que el ejercicio ayuda a mejorar el estado de salud, a mantener el peso, así como ayuda a conseguir un estado emocional de bienestar. Los hombres que no hacen ejercicio suelen tener niveles de antígeno prostático específico más elevados que los que si realizan actividad física con cierta frecuencia.
  3. Revisiones urológicas periódicas: sobre todo a partir de los 45 años, es fundamental acudir por lo menos 1 vez al año al urológo.

 

Al final la recomendación es visitar a su UROLOGO o en su defecto visitar nuestro sitio web https://medicosenmerida.mx/medicos-en-merida/urologos/  para encontrar el especialista que mejor se adapte a sus necesidades.