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Esperan que la administración de Mauricio Vila dé el buen uso que se espera desde 2009 a la máquina instalada en el O’Horán

 

A nueve años del proyecto fallido que representó, la cámara hiperbárica que se encuentra en el Hospital O’Horán, de millonario presupuesto, podría ser reactivada, al menos esa es la petición de los diputados integrantes de la Comisión de Salud del Gobierno del Estado.

Su presidente, Manuel Díaz, señala que es muy factible que en la inminente administración estatal, que encabezará Mauricio Vila Dosal, la máquina por fin sea puesta en marcha, debido a que el mandatario electo puso en su campaña gran énfasis en el tema de la salud.

De más de 10 metros de largo y 36 toneladas, cuya compra e instalación habría rebasado los 75 millones de pesos, de los cuales el grupo financiero Banorte aportó 11,  llegaba a Mérida con bombo y platillo, a la mitad del periodo administrativo de la ex gobernadora Ivonne Pacheco. Era la cámara hiperbárica, publicitada como una panacea, principalmente para los hombres de mar en apuros, y de paso para personas con diversos padecimientos clínicos.

Desde 2009 a la fecha, ha sido mucho lo que ha hablado y escrito del equipo médico instalado en el Hospital O’Horán, pero los supuestos beneficios hasta ahora no han tenido un solo destinatario.

En su momento, durante una visita a la unidad donde fue alojada la cámara, la entonces secretaria de Salud, Mercedes Juan López, habló de las bondades del área  en la que se incluiría atención en  traumatología, terapia intensiva, tomografía, cuidados a pacientes con quemaduras, un quirófano y zonas de esterilización.

Al ingresar a la cámara hiperbárica se garantizaba al paciente la disminución de hasta un  40 por ciento en las posibles amputaciones a diabéticos y el éxito en los  injertos a paciente con quemaduras, entre otros beneficios.

Pero al paso de los meses, y luego de los años, los beneficios no se hicieron tangibles, ocasionando un malestar ciudadano, críticas y acusaciones entre funcionarios de la administración de la ex gobernadora y la entrante.

Hubo promesas, que luego resultarían incumplidas, como las de Rafael Barrera Zoreda, funcionario de la Secretaria de Salud de Yucatán,  quien aseguró en el 2014 que estaba por iniciar su funcionamiento la Cámara, pero ese mismo año el secretario, Jorge Eduardo Mendoza

Mézquita, reveló que no había dinero para termina los trabajos de adecuación del edificio y tampoco tenía en claro la posible ayuda del Gobierno Federal para echar a andar el costoso equipamiento, considerado entonces con capacidad para atender a 23 pacientes al mismo tiempo, como el más grande no solo en México, sino en América Latina.

El año pasado resurgió la polémica por la inutilidad de la cámara hiperbárica, al trascender la llegada de un equipo médico de las fuerzas navales para revisar el aparato y la posibilidad de llevárselo al estado de Veracruz.

Pero el traslado del equipo, en parte por el malestar ciudadano y en parte por los costos del cambio de sede, resultó inviable debido a que para sacar el equipo del área donde se encuentra habría que destruir parte de esta infraestructura, y a que durante el traslado y rearmado se corría el riesgo de daños estructurales irreversibles.

Aunque  la cámara hiperbárica se ocupa fundamentalmente para tratar problemas de descompresión en buzos y pescadores, sobre todo en las temporadas altas de captura, sería de amplios beneficios para tratar a pacientes con otras patologías como, eventos vasculares cerebrales, diabetes y problemas circulatorios, entre otros, asegura el presidente de la Comisión de Salud en el Congreso estatal, Manuel Díaz Suárez.

El legislador fue tajante al asegurar que luego varias reuniones con el secretario de Salud, Jorge Eduardo Mendoza, la cámara no se va del estado.

“Ya sabemos que fue un proyecto fallido debido a que el diseño del lugar donde se colocó el aparato no era un lugar físico adecuado, pues no cumple con las normas de seguridad”, agregó.

Díaz Suárez enfatizó que está pendiente el fincar responsabilidades contra los responsables del mal diseño y los males de origen en la instalación de la cámara.

Dejando a un lado el aspecto de las responsabilidades y la danza de los recursos económicos que se han invertido en los estudios de factibilidad y adecuaciones de la infraestructura, el diputado responsable de la Comisión de Salud dijo que para el ciclo gubernamental que está por iniciar con Mauricio Vila Dosal al frente espera que el equipo sea rescatado y echado a andar, ya que dijo que si es posible terminar de adecuar la edificación, concluir las áreas que faltan y finalmente empezar a palpar los beneficios de los que tanto se ha hablado por nueve años y que contribuirían a una recuperación más rápida de los pacientes y a reducir los costos de hospitalización y tratamientos.

“El gobernador electo Mauricio Vila prometió darle especial atención a la salud de los yucatecos,  con todas las propuestas que formuló en campaña, como el médico a domicilio, traslados de pacientes, clínicas y personal médico las 24 horas, medicinas oportunas y que sabemos va a cumplir con este reto, por eso considero que sí es posible que en esta administración gubernamental, por fin se ponga en funcionamiento la cámara hiperbárica”, dijo.

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