La incontinencia urinaria en hombres no es una enfermedad en sí misma. Suele ser una derivación de otra patología. Es una condición devastadora que se presenta mucho más frecuente de lo que se piensa y que afecta notoriamente la calidad de vida de los pacientes, convirtiéndose en un

verdadero reto para el urólogo tratante.

 

En ningún lugar del mundo la incontinencia urinaria masculina ha dejado de ser un serio problema a resolver. El varón incontinente, a diferencia de la mujer, jamás consideró la perdida involuntaria de orina como un evento que pudiese ocurrir a lo largo de su vida y mucho menos

aceptará el hecho de tener que utilizar absorbentes de cualquier tipo (protectores diarios, toallas, pañales, papel, tela, colectores externos, etc.) por pocos o pequeños que

estos sean.

Podemos clasificar a la incontinencia en varios tipos:

1) INCONTINENCIA TRANSITORIA: suele estar

causada por infecciones urinarias (causa más frecuente) y desaparecerá una vez tratadas éstas.

2) INCONTINENCIA DE ESFUERZO: se produce al

realizarse movimientos como caminar, toser, levantarse o reír. Ocurre muy frecuentemente tras la cirugía derivada del cáncer de próstata (prostatectomía radical).

3) INCONTINENCIA DE URGENCIA: está asociada, como su nombre lo indica, a una necesidad repentina e imperiosa de orinar. Al no llegar a tiempo al baño, se puede escapar la orina. Ocurre cuando hay daño nervioso a causa de alguna enfermedad como Parkinson, diabetes o esclerosis múltiple. También se puede producir cuando el paciente ha sido tratado con radioterapia en la zona pélvica, disminuyendo el tamaño de su vejiga.

4) INCONTINENCIA MIXTA: tiene las características de las dos anteriores.

5) INCONTINENCIA POR REBOSAMIENTO: como su nombre lo indica, sucede cuando la vejiga está llena porque existe una obstrucción que impide su vaciamiento. También puede deberse a lesiones nerviosas y, en este caso, al estar la vejiga distendida, no tiene la capacidad de contracción suficiente para iniciar la micción voluntaria, produciéndose la incontinencia cuando se llena. Existen diversas alternativas para tratar la incontinencia urinaria en hombres. El tratamiento a elegir, dependerá del tipo de incontinencia que se padezca. Si usted padece incontinencia de esfuerzo, es un candidato óptimo para utilizar un dispositivo externo. Si por el contrario su

incontinencia es severa y persiste a lo largo del tiempo es posible que precise una operación de próstata. Si usted se encuentra incapacitado para acudir al baño por sus propios medios, debe utilizar bolsas, colectores de orina y/o pañales.

Igualmente, hay fármacos que podemos utilizar para el manejo de la incontinencia, sobre todo, cuando ésta es de urgencia. Éstos actúan a nivel del músculo de la vejiga evitando las contracciones involuntarias del mismo y permitiendo controlar los escapes de orina.

El tipo de incontinencia a la cual más le tememos los

urólogos, es la ocasionada, en forma involuntaria, tras la cirugía derivada del cáncer de próstata localizado (prostatectomía radical abierta, laparoscópica o robótica). Tenemos que recordar que la punta de la próstata termina inmediatamente por detrás de lo que conocemos como esfínter uretral externo (estructura dentro de la uretra que evita el escape de orina) y durante una cirugía radical (quitar toda la próstata con las vesículas seminales) se puede dañar éste en el afán de lograr un control oncológico óptimo, sin embargo, con las técnicas laparoscópica y robótica, las posibilidades de que esto ocurra se reducen, aunque no desaparecen por completo. Esperamos que el conocimiento de los tipos de incontinencia masculina ayude a nuestros pacientes a decidirse a acudir al urólogo en caso de padecer alguna de ellas, dado que, la pérdida involuntaria de orina, en ningún momento es normal.

Dr. José A. Aguilar Moreno

CIRUJANO URÓLOGO CERTIFICADO POR CONAMEU Ced. Esp: 6323674

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