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El jefe del Departamento de Ingeniería Molecular de Materiales del Centro de Física Aplicada y Tecnología Avanzada (CFATA), explicó “queremos instalar sensores de temperatura, de presión y de pH, entre otros”.

“El problema es que al introducir un dispositivo en un ser vivo, éste responde con mecanismos de defensa para destruirlo o aislarlo, así que hay que engañar al organismo y para evitar el rechazo en la fase experimental forran el sensor con hueso sintético biocompatible”.

“Como es químicamente igual al hueso, con la misma porosidad, al llegar los fagocitos u otras estructuras que el organismo usa para protegerse, lo reconocen como propio y no intervienen en el funcionamiento del sensor”, expuso.

El uso de sensores de aplicación biomédica es una tendencia mundial. En países desarrollados ya se han implantado algunos en el cerebro y en otras áreas del cuerpo.

“Creo que a futuro al nacer un bebé le pondrán un sensor, porque eso lo protegerá el resto de su vida. Cualquier mal funcionamiento el médico lo sabrá con anticipación”, señaló.

Entre las múltiples aplicaciones que tendrán destaca una para ayudar a personas con sordera. “Queremos implantar sensores piezoeléctricos cerca del oído para transformar las señales de presión externa en eléctricas y enviarlas al cerebro.

“Como hay problemas de conexión y no podemos usar alambre de cobre por el ataque químico que sufre dentro del organismo, probamos con fibras poliméricas que conducen y no son tóxicas, pero es un proceso complicado, pues pretendemos una biocompatibilidad favorable para que no haya efectos externos”.

Otro uso se probará en una investigación de cáncer de próstata en un modelo de cerdos, que indaga un grupo de científicos en Guadalajara, Jalisco, en la que hicieron una correlación entre un aumento local en la temperatura de la próstata con este padecimiento.

Necesitan medir la temperatura localmente por tiempos prolongados; con este tipo de sensores puede hacerse por largos periodos y en regiones específicas para obtener información de inmediato”.

Otra aplicación está destinada a la ubicación y medicación de cáncer de mama. “Un colega del CFATA usa termografía para su detección. Toma una imagen en infrarrojo y a partir de los contrastes de temperatura analiza las imágenes y da un diagnóstico preliminar”, enfatizó.

Fuente: Notimex