Los huesos son la estructura de nuestro cuerpo. Gracias a los 206 huesos que nos conforman (aproximadamente 300 cuando nacemos), podemos movernos de distintas maneras y saber que nuestros órganos internos se encuentran bien protegidos. Por eso, es importante cuidarlos y saber que hay distintas maneras de sufrir una fractura, que no es otra cosa que la ruptura de un hueso. Es común que las fracturas ocurran debido a accidentes automovilísticos, caídas lesiones deportivas. Sin embargo, hay otras causas como la osteoporosis, que provoca debilitamiento de los huesos, o el exceso de uso, que puede producir fracturas por estrés y que son fisuras muy pequeñas en los huesos.

 

Síntomas de una fractura

Sabemos que tenemos un hueso roto cuando hay dislocamiento de una extremidad o una articulación, hinchazónhematomas hemorragias; dolor intenso, entumecimiento y hormigueo; movilidad limitada o incapacidad para mover una extremidad. Ante una fractura debemos obtener ayuda médica de inmediato, ya que por la gravedad de la lesión será necesario ponderar el método de recuperación a seguir. El tratamiento habitual consiste en colocar un yeso o férula resistente que mantiene el hueso en la posición correcta hasta que se cura. Si la fractura es complicada, se suele recurrir a la cirugía para colocar clavos o placas metálicas que proporcionan una mejor estabilidad en la parte lastimada. Después de una fractura, nuevas células óseas llenan la separación y reparan la rotura.

Los huesos se siguen regenerando a lo largo de la vida

Los huesos de los niños adolescentes son más pequeños que los de los adultos y cuentan con zonas o placas de crecimiento. Estas placas están conformadas por columnas de células de cartílago que se multiplican, aumentan su longitud y, más tarde, se convierten en hueso mineralizado duro. Estas placas de crecimiento son fáciles de detectar en una radiografía. Dado que las niñas maduran antes que los niños, sus placas de crecimiento se transforman en hueso duro a una edad más temprana. La construcción de huesos continúa a lo largo de la vida debido a que nuestro cuerpo renueva y da forma constantemente al tejido vivo de los huesos.

En caso de alguna lesión, es recomendable acudir con un ortopedistas