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El diagnóstico está a cargo de un profesional de salud capacitado en la evaluación y tratamiento de niños y adultos con trastornos del habla y del lenguaje (logopeda). El foniatra observa el habla del niño o del adulto en distintos tipos de situaciones.

Si eres el padre o la madre

Si eres el padre o la madre de un niño que tartamudea, el médico o el logopeda pueden:

  • Hacer preguntas sobre los antecedentes de salud de tu hijo, entre ellos, cuándo comenzó a tartamudear y cuándo es más frecuente el tartamudeo
  • Hacer preguntas sobre cómo el tartamudeo afecta la vida de tu hijo, como las relaciones con los demás y el desempeño escolar
  • Hablar con tu hijo y pedirle que lea en voz alta para detectar diferencias sutiles en el habla
  • Diferenciar entre la repetición de sílabas y la mala pronunciación de palabras, que son normales en los niños pequeños, y el tartamudeo, que es probable que sea una enfermedad a largo plazo
  • Descartar una afección de fondo que pueda causar el habla irregular, como el síndrome de Tourette

Si eres un adulto que tartamudea

Si eres un adulto que tartamudea, el médico o el foniatra pueden:

  • Hacer preguntas sobre los antecedentes de salud, entre ellas, cuándo comenzaste a tartamudear y cuándo es más frecuente el tartamudeo
  • Descartar una enfermedad no diagnosticada que podría causar el tartamudeo
  • Querer saber qué tratamientos has probado en el pasado, lo que puede ayudar a determinar qué tipo de enfoque de tratamiento puede ser más adecuado
  • Hacer preguntas para conocer mejor cómo te afecta el tartamudeo
  • Querer saber cómo el tartamudeo ha afectado tus relaciones, desempeño escolar, desarrollo profesional y otras áreas de tu vida, y cuánto estrés te causa

Tratamiento

Después de que el foniatra realice una evaluación exhaustiva, puede tomarse una decisión acerca de cuál es mejor enfoque del tratamiento. Existen varios enfoques diferentes para tratar a los niños y a los adultos que tartamudean. Un método —o una combinación de estos— que resulta efectivo para un paciente puede no serlo para otro, debido a que los problemas y las necesidades varían según la persona.