¿Qué pasaría si el niño que fuiste se topará con la persona que eres ahora? ¿Qué pensaría de ti?

 

7 consecuencias que los traumas de la infancia pueden dejar en tu vida adulta

Un proceso de psicoterapia puede facilitarte el camino para el encuentro con tu potencial y de esta forma sentirás la maravilla de la autorrealización en cada día de tu vida.

 

En el transcurso de nuestra vida, podemos encontrarnos con limitantes muy importantes y una de ellas es la necesidad de ser aceptados. Y, ¿Por qué se convierte en una limitante? Porque de ello depende nuestra supervivencia y, por lo tanto, es un periodo en donde el riesgo de esconder la esencia con tal de sentir pertenencia y aceptación, puede desviar el camino al encuentro con la plenitud del ser y contrario a ello -dependiendo las circunstancias de vida- se puede manifestar lo siguiente:

 

  1. Indiferencia e insensibilidad: Si reprimieron tu expresión emocional, o te consideraron débil cuando te mostrabas sensible, te será difícil desarrollar la capacidad de entender lo que deseas y por lo tanto creerás que “sentir está mal” y después te impedirás el flujo natural de cualquier emoción

 

  1. Sentimientos de culpa: Independiente a la forma de maltrato, el resultado adulto es la sensación de inadecuación. Es mucho más llevadero sentir: “algo malo debe haber en mí”, que depositar cólera sobre ellos. La lealtad a quienes nos dieron la vida es mayor a la desilusión sentida

 

  1. Miedo a equivocarse: “La letra con sangre entra”, esta es una de las frases que ejemplifican a la perfección el desarrollo de estos temores. Si los niños son criticados con severidad ante los errores naturales de cualquier aprendizaje, pueden convertirse en adultos pasivos que no se arriesgan por miedo al fracaso

 

  1. Miedo al éxito: La sobreprotección constante deriva en un mensaje que dice: “tú no puedes sólo y siempre necesitarás de mí” por lo que tu autonomía pudo verse limitada y la dependencia se vio reforzada. Un adulto incapaz de creer en sí mismo puede ser el resultado de esto

 

  1. Amargura e incapacidad de disfrutar: Cuando las circunstancias te llevaron a brincar tu niñez, quizá perdiste la capacidad de asombro que aún de adultos necesitamos para vivir con plenitud cada día. La amargura depositada en la queja constante puede ser una afección futura muy lamentable

 

  1. Sensación permanente de desamparo: Recuerdo a una paciente que continuamente soñaba que su madre la abandonaba en la puerta del colegio y despertaba con una terrible sensación de desamparo que se veía reflejada en su pánico a la soledad

 

  1. Auto abandono: Si te negaron el calor humano, un medio tolerable, o el contacto físico, e inclusive la salud, puede verse afectado el desarrollo de tu autocuidado y es posible que como adulto te niegues la atención que necesitas ante cualquier situación vulnerable

 

En todos estos casos, la ayuda profesional con un especialista en psicología es muy útil.

Al final la recomendación es visitar a su Psicólogo y Psicoterapeuta o en su defecto visitar nuestro sitio web  https://medicosenmerida.mx/medicos-en-merida/psicologos-y-psicoterapeutas/ para encontrar el especialista que mejor se adapte a sus necesidades.