El cáncer de vejiga es un padecimiento muy común en urología.

Se trata de la cuarta neoplasia más frecuente y, desafortunadamente, no manifiesta síntomas en los periodos iniciales de la enfermedad. Algunas mujeres, si padecen cáncer de vejiga y no lo saben aún, este padecimiento puede ocasionar algunos síntomas irritativos semejantes a una cistitis o a una inflamación de las vías urinarias.

 

¿Sangre en la orina? Momento de acudir con el urólogo

La causa más frecuente por la cual una persona acude con el médico urólogo es porque presenta sangrado en la orina. Una persona quien tiene más de 50 años de edad, hay sangrado de orina y este sangrado de orina no duele, no arde o no molesta, debe considerarse un cáncer de vejiga hasta no demostrar lo contrario.

 

Formas de diagnóstico del cáncer de vejiga

La manera inicial en la que se puede sospechar que existe algún problema que ocasione sangrado, es mediante un examen de orina. A veces, el paciente tiene sangrado macroscópico, es decir, cuando orina observa que hay sangrado en el mingitorio.

Con este dato inicial se puede establecer un procedimiento de diagnóstico inicial que se llama cistoscopia, mediante el cual es posible confirmar que existe la presencia de cáncer en la vejiga.

Para el diagnóstico del cáncer de vejiga, una vez que el medico urólogo tiene la sospecha de que se trata de esta enfermedad, además de la cistoscopia, es posible acudir al ultrasonido.

Para detectar cáncer de vejiga el ultrasonido es un método de diagnóstico más conservador pero que se sigue usando.

La desventaja del ultrasonido es que hay tumoraciones pequeñas que no se diagnostican fácilmente con este procedimiento de diagnóstico. Por tal motivo, los especialistas consideran que lo ideal es someter al paciente a una cistoscopia.

Inicialmente, se establece el diagnóstico mediante cistoscopia y, una vez que el urólogo ve el tumor: su tamaño y la base que tiene dentro de la vejiga, se realiza un procedimiento denominado resección transuretral de la vejiga. La resección transuretral de la vejiga se lleva cabo, también, mediante un instrumento endoscópico que tiene como objetivo resecar la totalidad del tumor. Eventualmente, se toman muestras del área donde está la base del tumor un poco más profundas para que el médico valore si existe invasión al músculo.

 

Tipos de cáncer de vejiga

Hay 2 tipos de cáncer de vejiga: uno es músculo invasivo y el otro es músculo no invasivo. El 70% de los pacientes presentan el tipo de cáncer músculo no invasivo. Cuando es este el caso se establece un tratamiento de resección transuretral de la vejiga y se complementa con un procedimiento denominado intravesical (BCG) por un periodo de 6 semanas con aplicación semanal. Este es el esquema básico de tratamiento, pero se puede establecer uno diferente dependiendo del caso del paciente. En cuanto al otro 30% de los pacientes, cuando se presenta invasión al músculo, el tratamiento consiste en remover la vejiga. Lo más importante en un paciente que tiene cáncer de vejiga es que esté consciente de que un tumor debe evaluarse en muchas ocasiones. Esto quiere decir que los especilalistas cuentan con un protocolo de evaluación y es muy importante, como medida necesaria, que el paciente sepa que tiene que cubrir esos estudios periódicos.

 

Incidencias oncológicas que no se deben descuidar

Las evaluaciones se llevan a cabo cada 3 meses durante los primeros 2 o 3 años y, eventualmente, se vuelven más esporádicas, en caso de que no haya recurrencia del tumor. Lo anterior es muy importante porque uno de los principales problemas que tiene el cáncer de vejiga es que tiene un alto índice de recurrencia.

¿Qué hacer si hay recurrencia del tumor?

Por tal motivo es necesario que el paciente no descuide las evaluaciones y visite a su médico de manera continua para que, en caso de detectar una tumoración recurrente, se someta a un tratamiento de manera inmediata y no deje que el cáncer de vejiga avance. Las complicaciones de no tratar a tiempo una recurrencia de un tumor es que, si se trataba de un cáncer de músculo no invasivo, puede volverse invasivo. Si esto es así, el pronóstico inicial cambia y, por ende, el tratamiento también.

 

Al final la recomendación es visitar a su Urólogo o en su defecto visitar nuestro sitio web https://medicosenmerida.mx/medicos-en-merida/urologos/  para encontrar el especialista que mejor se adapte a sus necesidades.