El Dr. Mont es un Cardiólogo de prestigio especializado en Arritmias. Sus más de 30 años de profesión avalan una extensa carrera en diversos campos de la electrofisiología clínica y la estimulación cardíaca.

 

Definición de arritmia

Cualquier anomalía en el ritmo del corazón recibe el nombre de arritmia.  Las arritmias se dividen en dos grandes grupos:

  • Bradicardias: Es decir arritmias por enlentecimiento de la actividad eléctrica del corazón
  • Taquicardias: Son las arritmias que aparecen por aumento de la frecuencia del corazón.

 

Arritmias, factores de riesgo

Las arritmias se producen por muchas causas. Para comentar con más detalle las posibles enfermedades que producen arritmias es más fácil considerar los dos grandes grupos:

  • Bradicardias. Se define como bradicardia frecuencias menores de 40-50 lat por min. Sin embargo existe una gran variación, y en ocasiones, particularmente en deportistas en reposo se pueden producir bradicardias marcadas que no implican ninguna enfermedad.
  • Las bradicardias se producen a menudo en personas de edad avanzada, por un envejecimiento del tejido eléctrico del corazón. Ello conlleva una disminución del número de latidos por minuto y puede producir cansancio o incluso síncope (pérdida repentina del conocimiento, a menudo con caída traumática)
  • El tratamiento de las bradicardias implica el uso de marcapasos. El marcapasos genera un impulso eléctrico que reemplaza el ritmo demasiado lento del corazón por un ritmo apropiado.
  • Existen bradicardias de origen congénito que aparecen en la infancia. También son susceptibles de ser tratadas con marcapasos.
  • Taquicardias o taquiarritmias. Son arritmias por exceso de actividad eléctrica. Pueden ser aisladas, como las extrasístoles (latidos prematuros) o bien continuas, provocando taquicardias (es decir, un ritmo rápido del corazón).  Existen muchas causas de taquicardias,  a menudo benignas. Es importante por lo tanto considerar los grandes grupos de taquicardias por su etiología diversa y su tratamiento también específico​.
  • Extrasístoles ventriculares. Es la arritmia más frecuente. Se trata de latidos anticipados que provocan una irregularidad del pulso. En general es un trastorno benigno que tan sólo requiere tratamiento específico para controlar los síntomas, o en casos especiales, cuando generan un empeoramiento de la función del corazón.
  • Fibrilación auricular. Es la taquicardia sostenida más frecuente. Provoca una actividad totalmente irregular, que se detecta con una irregularidad del pulso.  Es frecuente en pacientes de edad avanzada, más allá de los 70 años, especialmente asociada a hipertensión arterial, diabetes, hipertiroidismo y cualquier enfermedad cardíaca. Ocasionalmente aparece en pacientes más jóvenes, a menudo asociada a actividad de deportes de resistencia (ciclismo, running, natación, etc).
  • Taquicardia supraventricular. Son taquicardias que a menudo aparecen en pacientes sin enfermedad cardíaca. Episodios ocasionales de aceleración del corazón, que a veces se paran, otras veces requieren intervención médica. Muchas taquicardias supraventriculares son debidas a mínimos trastornos eléctricos congénitos (presentes desde el nacimiento) y que son tratables mediante ablación con catéteres.
  • Taquicardias ventriculares: Son taquicardias infrecuentes, debidas a un ritmo rápido del corazón originado en el ventrículo. Frecuentemente ocurren en pacientes con antecedentes de enfermedad cardíaca como infarto de miocardio. Son infrecuentes y requieren una evaluación cuidadosa para determinar la necesidad de implante de desfibrilador automático en caso que se consideren de riesgo vital. En otros casos, se trata de taquicardias benignas, sin enfermedad cardíaca, que pueden manejarse mediante medicación.

 

Los peligros de las arritmias

  • La mayoría de las arritmias no presentan una gravedad inmediata, sin embargo deben ser valoradas cuidadosamente para distinguir las que requieran un tratamiento específico.  Algunas arritmias tan sólo producen palpitaciones, que generan malestar, pero no implican gravedad, sin embargo requieren tratamiento por las molestias que generan. Otras arritmias, como la fibrilación auricular, pueden aumentar el riesgo de sufrir embolias, por que que se debe valorar el riesgo embólico individualmente. Finalmente, en casos extremos, las arritmias como bloqueo completo, o taquicardias ventriculares, pueden ocasionar pérdidas de conocimiento, e incluso muerte súbita. Una valoración del paciente nos permitirá establecer la potencial gravedad del caso.

 

El diagnóstico de las arritmias

  • La forma y más sencilla de detectar una arritmia es la toma del pulso. Un pulso irregular o demasiado acelerado (superior a 100 por min en reposo) nos permite sospechar una taquicardia. Un pulso lento, menor de 40 latidos por min, nos permite sospechar una bradicardia.
  • La herramienta más útil en la detección de una arritmia es el electrocardiograma. Un electrocardiograma realizado durante el episodio de arritmia, nos permite ver que arritmia padece el paciente. La limitación es que si la arritmia no ocurre mientras el paciente está conectado el electrocardiograma, no se detecta.
  • El registro del Holter, permite mantener al paciente conectado al electrocardiograma durante un período de tiempo más o menos prolongado, desde 24 horas, hasta los registros prolongados mediante camisetas que monitorizan el ritmo por más tiempo.
  • Otra forma de detectar arritmias es el estudio electrofisiológico.  La introducción en el corazón de un catéter-electrodo, a través de las venas femorales permite detectar y estimular el corazón, provocando arritmias y pudiendo diagnosticarlas, cuando las arritmias no se han detectado mediante el electrocardiograma o el registro de Holter. Además, durante el mismo estudio electrofisiológico se puede practicar una ablación de la taquicardia (destrucción del tejido que genera la arritmia, mediante energía de radiofrecuencia). De esta manera un estudio electrofisiológico puede ser diagnóstico y también terapéutico.

 

¿Cómo tratar las arritmias?

  • Las arritmias pueden tratarse mediante medicaciones antiarritmicas, mediante dispositivos implantables, como marcapasos o desfibriladores, o también mediante ablación a través de catéteres.
  • Los marcapasos se utilizan en el tratamiento de las bradicardias, y son dispositivos implantables bajo la piel, que generan un estímulo eléctrico, que sustituye la actividad dañada del corazón.
  • Los desfibriladores implantables son dispositios implantables también bajo la piel, que detectan la presencia de taquicardias ventriculares y administran un choque eléctrico para devolver el corazón a su ritmo normal.
  • La ablación mediante catéteres, consiste en la aplicación de una energía, en general radiofrecuencia (destrucción por calor), o crioterapia (congelación) a través del catéter, en una zona dañada del corazón, para destruir la zona anormal y evitar que provoque taquicardias.

 

Al final la recomendación es visitar a su Cardiólogo o en su defecto visitar nuestro sitio web https://medicosenmerida.mx/medicos-en-merida/cardiologos/ para encontrar el especialista que mejor se adapte a sus necesidades.