La digestión y la absorción de alimentos es el principal papel del tracto gastrointestinal, sin embargo, en las últimas dos décadas, se ha suscitado marcado interés en la investigación de    como los elementos nutricionales, influyen en la salud y la enfermedad.

Las relaciones entre comida y el sistema gastrointestinal son de interés para pacientes y especialistas. En una búsqueda web sobre comida y cáncer muestra más de 528 millones de resultados, incluyendo secciones completas de sitios web, como web M.D. y Helth.com una búsqueda   de un simple elemento dietario, como el gluten muestra más de 141 millones de resultados en la web, y más de 11.000 artículos indexados en Pubmed, incluyendo más de 2.700 publicaciones en los últimos 5 años.

 

¿Qué es la Microbiota?

El tracto gastrointestinal tiene más de 100 trillones de bacterias que juntos con los parásitos    hongos y virus forman la microbiota intestinal, el microbioma humano incluye una gran cantidad de información genética, 100 veces más genes que el genoma humano, con esta enorme cantidad de información genética la microbiota puede influenciar la vida humana a muchos niveles, más allá de la inmunidad del hospedero y las funciones metabólicas.

Se han identificado numerosas variables que pueden ser usadas para determinar, la composición, de la microbiota, y la dieta emerge como el factor más relevante; recientes estudios muestran que ciertas dietas, pueden inducir efectos reversibles a corto plazo y otras   pueden inducir efectos a largo plazo que pueden persistir toda la vida.

La microbiota es un importante factor en el desarrollo y mantenimiento de la respuesta inmune, La dieta determina su dinámica y composición, y la triada dieta-microbiota–inmunidad es requerida para la salud y el desarrollo humano.

Recientes incrementos en la incidencia de resistencia a la insulina; diabetes tipo 2, Enfermedad inflamatoria intestinal, asma, obesidad y varios canceres han sido vinculadas al cambio de dieta, inmunidad y microbiota.

 

Importancia de la dieta

La dieta puede afectar procesos inflamatorios y el sistema inmune a través de mecanismos   que comprometen la microbiota.

Las dietas occidentales que se caracterizan, por granos refinados, alcohol, sal, aceites, fructosa derivada del maíz, y exceso de calorías, han estado asociadas desde hace mucho tiempo a procesos inflamatorios, comparadas con dietas ricas en fibra, vegetales y frutas.

El excesivo consumo de sal está asociado, con condiciones como la hipertensión arterial, en contraste la dieta Mediterránea caracterizada por alto consumo de vegetales, aceite de oliva   y frutas, está asociado con bajas tasas de enfermedad cardiovascular y asma. Esta evidencia creciente muestra que la composición de la microbiota intestinal está afectada por la dieta y relacionada con el desarrollo de la enfermedad.

Las grasas y los ácidos grasos promueven la inflamación a través de diversos mecanismos incluyendo directas acciones sobre las células inmunes.

Profesionales de la salud quienes empezaron a alimentarse con comida más sana como granos enteros, frutas, vegetales y pescado bajaron significativamente el riesgo de muerte, en 8 años, de acuerdo a Mercedes Sotos-Prieto, PhD en una investigación del departamento de Nutrición de la Universidad de Harvard Massachusetts.

 

Dietas para limpiar y desintoxicar el cuerpo

Las dietas para limpiar el organismo conocidas como “clean eating” principalmente es una comida con una dieta estricta de frutas, vegetales, granos enteros, nueces, semillas y abundante agua. Las dietas para desintoxicar eliminan comida procesada y azúcar en  general,  y  comidas que las personas  pueden ser sensibles como lácteos, gluten, huevos, y carnes  rojas,  el  hecho  de  cortar  con  la  comidas  procesadas  y  azucaradas, hace que los  pacientes  puedan  sentirse  mejor  en corto tiempo, sin embargo  algunas  de estas dietas  especialmente si son muy restrictivas o se incorporan rápidamente, pueden producir deficiencias nutricionales, fatiga, o enfermedades gastrointestinales, como náuseas y dolores  abdominales tipo retortijón.

 

Dietas ricas en Proteínas y Dieta Paleo

Las dietas occidentales están marcadas por su rico contenido de carbohidratos azúcar refinada y alimentos procesados, algunos expertos dicen que el exceso de carbonos simples, en nuestra dieta moderna, ha sobrecargado los procesos metabólicos del cuerpo, se cree que nuestro cuerpo originalmente no está diseñado para recibir muchos carbohidratos. En un esfuerzo para retornar a nuestras raíces nutricionales, las dietas “paleo” o Paleolíticas dietas de hace miles de años, cuando nuestros ancestros comían, primariamente plantas y carne animal se postulan como dietas saludables. Los practicantes de la dieta “Paleo” su fuente de proteína, son aves, pescado y carne con vegetales y frutas, ellos eliminan lácteos, granos, leguminosas, azúcar y sal.

En estudios preliminares sugieren que las dietas ricas en proteína pueden acelerar, la  pérdida  de peso, y mejorar otras mediciones de salud, un estudio en 2014 publicado por Annals of Internal Medicine encontró que la dieta baja en carbohidratos produce mayor pérdida de peso  que la dieta baja en grasa, Otro reporte publicado en octubre de 2015 en American  Journal of  Clinical  Nutrition, encontró que la dieta “Paleo” no solo ayuda con la pérdida de peso, sino que también ayuda mejorando el colesterol, triglicéridos, presión arterial, y otras mediciones del síndrome metabólico.

Conclusión

Los efectos de la comida sobre la microbiota y el sistema inmune es una de las áreas más excitantes de la ciencia, ahora conocemos que los factores dietarios y la microbiota operan juntos para determinar la salud intestinal, y la teoría de que “Tú eres lo que comes” finalmente está soportada por evidencia científica.

 

Al final la recomendación es visitar a su GASTROENTEROLOGO o en su defecto visitar nuestro sitio web https://medicosenmerida.mx/medicos-en-merida/gastroenterolgos-en-merida/ para encontrar el especialista que mejor se adapte a sus necesidades.