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El Dr. Garde es especialista en Alergología de Elche experto en patologías como alergias respiratorias y asma. En este artículo explica cómo se manifiesta el asma en niños y lo difícil que resulta detectarlo en los más pequeños.

 

El asma es una patología que se inicia, muchas veces, durante la infancia, y es más frecuente en esta etapa de la vida que en cualquier otra. Hasta 1 o 2 de cada 5 niños padecen episodios de obstrucción bronquial reversible en su primera etapa de la vida, que pueden ser calificados como asmáticos por no haber otra causa definida que los propicie.

 

La evolución de estos pacientes es muy variable, pudiendo perdurar hasta durante la vida adulta. En muchas ocasiones el asma parece remitir o aliviarse a lo largo de la infancia, de manera que algunos pacientes se ven total o casi totalmente curados al alcanzar la madurez física, aunque pueden observarse en ellos alteraciones en la función respiratoria.

 

Por esta razón, la frecuencia del asma es mucho mayor en la infancia temprana y disminuye en la edad escolar para alcanzar los valores propios de la edad adulta durante la adolescencia. El incremento y posterior descenso de la prevalencia del asma durante los primeros años de vida constituye una característica propia del asma infantil, originando una intensa controversia sobre muchos aspectos etiopatogénicos de la enfermedad en esta edad.

 

 

Peculiaridades del asma en niños

 

Los especialistas en Alergología advierten que hay diferentes factores que dificultan el diagnóstico y tratamiento del asma en niños como:

 

– Existen varias enfermedades, muchas de ellas congénitas, que precisan un diagnóstico diferencial con el asma, especialmente en el niño más pequeño.

 

– Hay una proporción muy importante de niños pequeños con asma no alérgica, una enfermedad mal definida y poco estudiada, que tiene mejor pronóstico que el asma alérgica por su tendencia a la remisión, aunque la distinción entre ambas enfermedades resulta difícil en los primeros años.

 

– La anamnesis de estos pacientes debe realizarse indirectamente, a través de los padres y cuidadores.

 

– No es posible obtener la colaboración para la realización de las pruebas de función respiratoria, por lo que deben emplearse técnicas especiales disponibles en pocos centros.

 

– La seguridad y la eficacia de los tratamientos habituales han sido poco estudiadas de manera adecuada en los niños más pequeños.

 

– Hay una intensa relación entre el asma y las infecciones respiratorias, especialmente las víricas, que genera una gran controversia sobre el posible efecto favorecedor o protector de esas infecciones para el desarrollo del asma.

 

– El inicio de los síntomas del asma alérgica suele ocurrir en esta etapa de la vida, muchas veces en el seno de la denominada “marcha alérgica”.

 

Posiblemente, el aspecto más peculiar del asma infantil, es que un porcentaje muy importante de niños padecen episodios recurrentes de sibilancias, generalmente asociados a infecciones víricas, pero que no tienen antecedentes de atopia en sus familias ni en sí mismos, ni la presentan en los años posteriores, mejorando característicamente de sus síntomas con el crecimiento y la edad.

 

La enfermedad que padece este amplio grupo de niños no tiene un nombre aceptado de manera general, y se observa un cierto rechazo a su aceptación como una forma de asma, lo que puede ser el reflejo de la falta de estudios concernientes a su etiopatogenia y a su tratamiento. Estas carencias no solo afectan al correcto diagnóstico y tratamiento de esta enfermedad, sino que salpican también al del asma alérgica infantil, que resulta difícil de distinguir, en los primeros años de vida, de entre todos los niños afectos de sibilancias recurrentes.

 

Al final la recomendación es visitar a su Alergólogo o en su defecto visitar nuestro sitio web https://medicosenmerida.mx/medicos-en-merida/alergologos/ para encontrar el especialista que mejor se adapte a sus necesidades.

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