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Los Angiólogos Cirujanos Vasculares son médicos especialistas que tratan de manera exclusiva las enfermedades que afectan el resto del sistema circulatorio excluyendo el corazón y sus vasos; de la cabeza a los pies, con excepción de los vasos que están dentro del cráneo y del cerebro.

Dr.Raúl A. Bacelis Arzápalo

Angiología y Cirugía Vascular y Endovascular
Ced. Prof. 3769299 Ced. Esp.5114333

*Certificado por el consejo Mexicano de Cirugía Vascular
*Posgraduado del CMN Siglo XXI Várices, problemas de circulación y Pie diabético.

Servicios
  • Varices
  • Escleroterapia
  • Cirugía Vascular
  • Atención especializada en pie diabetico

 

Clínica de Mérida Consultorio 423
Colonia García Gineres

Tel. 9204511 /
9421800 ext 1297

drraulbacelis@hotmail.com

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Dra Marina Durán Parra

Angiología, Cirugía Vascular y Endovascular.
Ced. Prof. 7361233.
Ced. Esp. 10839747.

*Certificada por el Consejo Mexicano de Angiología y Cirugía Vascular A.C. Certificado #565.
*Miembro de la Sociedad Mexicana de Angiología y Cirugía vascular.
*Egresada del Centro Médico Nacional «SIGLO XXI»

Servicios
  • Atención al pie diabetico.
  • Tratamiento con láser para varices
  • Úlceras vasculares
  • Escleroterapia
  • Enfermedad arterial
  • Linfedema.

Edificio Platino CMA (Consultorio 22)

Calle 56 esq Av Pérez Ponce Centro.
lunes a viernes de 9 a 1 pm

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Dr. Enrique Ortíz Herrasti

Cirujano Vascular
Cédula Especialidad 6745761.  UNAM.
*Miembro Sociedad Española de Angiología y Cirugía Vascular.
*Posgrado Hospital Del Mar, Barcelona, España.
*Cirugía Endovascular, Hospital Saint James’s, Dublín, Irlanda.


Servicios
  • Centro de atención de heridas.

    Aseguramos un diagnóstico adecuado y una curación completa en las manos correctas.

    DETECCIÓN DE ENFERMEDAD VASCULAR CON ESTUDIO DE VANGUARDIA ÚNICO EN MÉXICO

    Especialistas en heridas, pie diabético y cirugía endovascular (mínimamente invasiva)

    Atención a:

    • Problemas de circulación
    • Insuficiencia venosa
    • Insuficiencia arterial
    • Escleroterapia
    • Cirugía láser de varices
    • Heridas
    • Pie diabético
    • Aneurismas

    ¡Nuestra meta es tu curación!
    Atención previa cita
    Servicio a domicilio

Torre Millenium

EME RED HOSPITALARIA

Calle 56 56, Zona Paseo Montejo, Centro, 97000 Mérida, Yuc.
Consultorio 229

Conmutador: 999 6890456 Ext 1268

aih.merida@gmail.com

www.aih-merida.com

www.dr-ortiz-herrasti.dmn.com.mx

Artículos de angiologos en Mérida

LINFIDEMA

LINFIDEMA

El linfedema es una acumulación de líquido linfático en los tejidos adiposos justamente debajo de su piel. Esta acumulación podría ser también considerada como una obstrucción que genera inflamación y malestar. A menudo ocurre en los brazos y las piernas, pero también puede surgir en rostro, cuello, torso, abdomen (vientre) y órganos genitales.

Es importante saber que el linfedema puede en ocasiones empeorar al grado de causar problemas graves, y que a menudo es una afección crónica o de largo plazo. Por esta razón se requiere controlar en sus etapas iniciales para ayudar a reducir los síntomas y evitar que empeore.

El sistema linfático forma parte del sistema inmunológico del cuerpo. Consiste en una red de ganglios, conductos o vasos linfáticos, así como órganos que funcionan en conjunto para recolectar y transportar el claro líquido linfático (linfa) a través de los tejidos hacia la sangre. Es muy similar a la manera en que las venas recolectan la sangre desde las partes distantes del cuerpo (como manos y pies) y la traen de regreso al corazón.

El líquido linfático que circula por el cuerpo contiene proteínas, sales y agua, además de glóbulos blancos, lo que ayuda a combatir las infecciones.

Los vasos o conductos linfáticos disponen de válvulas unidireccionales que funcionan en conjunto con los músculos del cuerpo para ayudar a trasladar los fluidos linfáticos (linfa) a través del cuerpo y controlar el flujo.

Los ganglios linfáticos son pequeños glándulas con la forma de un frijol y que junto con los vasos linfáticos funcionan para ayudar a filtrar las sustancias ajenas del cuerpo, tal como las células de un cáncer y las infecciones. Los ganglios linfáticos se localizan en muchas partes del cuerpo, incluyendo cuello, axilas, pecho, abdomen (vientre) e ingles.

Las anginas, las amígdalas, el bazo y el timo también son partes del sistema linfático. Para las personas con cáncer, la acumulación del líquido linfático puede ocurrir por:
Cirugía contra el cáncer, especialmente cuando se extirpan los ganglios linfáticos. Los tejidos cercanos afectados por la radioterapia que podrían incluir los ganglios y vasos linfáticos. Infecciones que pueden afectar tejidos los tejidos alrededor o generar tejido cicatricial. Otras afecciones de la salud, tal como enfermedades cardiovasculares, artritis y eczema. Cambios o mutaciones genéticas que afecten al sistema linfático.

Lesiones o traumas en ciertas partes del cuerpo.

¿Varices?

¿Varices?

Las várices son muy comunes en mujeres que en hombres y más sí se tiene una edad mayor o tiene obesidad, no hace ejercicio o tiene antecedentes familiares de venas varicosas. También pueden ser más común durante el embarazo.

Los hombres también pueden sufrir de esta condición. Las várices y arañitas vasculares no solo afectan la estética de las piernas, también alteran la calidad de vida de quién las desarrolla.

Las venas varicosas son venas hinchadas y retorcidas que pueden verse justo debajo de la piel. Por lo general ocurren en las piernas, pero también se pueden formar en otras partes del cuerpo. Las hemorroides son un tipo de vena varicosa.

Sus venas tienen válvulas que ayudan a mantener la sangre fluyendo en una sola dirección hacia su corazón. Si las válvulas están débiles o dañadas, la sangre puede detenerse y acumularse en las venas. Esto hace que las venas se hinchen, lo que puede conducir a venas varicosas.

Hacer ejercicio, perder peso, elevar las piernas al descansar y no cruzarlas al sentarse puede ayudar a evitar que las várices empeoren. El uso de ropa suelta y evitar largos períodos de pie también puede ayudar. Si las várices son dolorosas o no le gusta su apariencia, su médico puede recomendar procedimientos para extirparlas.

Si no se tratan, las várices más grandes pueden volverse problemáticas, pueden causar síntomas como picazón, dolor, pesadez e hinchazón en las piernas. La presión dentro de la vena puede debilitar aún más el funcionamiento de la válvula. Eso puede conducir a cambios crónicos en la piel y los tejidos, lo cual incluye úlceras o llagas abiertas, y piel dura y engrosada.

Las várices son una condición médica tratable, lo recomendable es acudir con un Angiólogo generalmente puede diagnosticarlas con un examen físico. También pueden ordenar un ultrasonido u otras pruebas para evaluar el problema de una manera más completa. El tratamiento depende de la gravedad de los problemas de las venas. Van desde cambios en el estilo de vida hasta procedimientos médicos.

Timpanometría:

Timpanometría:

 La Timpanometría es un examen utilizado para probar la condición del oído medio​ y movilidad del tímpano (membrana timpánica) y los huesesillos conductores del oído creando variaciones de presión de aire en el canal auditivo. Timpanometría es una prueba objetiva de la función del oído medio.
Antes del examen, el médico mirará dentro del oído para asegurarse de que no haya nada que esté bloqueando el tímpano.
Luego, se coloca un dispositivo en el oído que cambia la presión del aire en éste y hace que el tímpano se mueva de un lado a otro. Una máquina registra los resultados en gráficas llamadas timpanogramas

El timpanograma es el gráfico que representa los valores de la admitancia del oído cuando se somete al conducto auditivo externo a variaciones de presión gaseosa en el curso de unos segundos ( de +200 mm de H2O hasta -200 mm de H2O ).
La admitancia máxima se establece cuando la movilidad de dicho sistema es óptima. Esto sucede cuando la presión gaseosa a ambos lados de la membrana timpánica es igual, pues en esas condiciones el tímpano está en equilibrio. En condiciones normales esta situación se da cuando la presión a ambos lados del tímpano es de 0 mm de H2O.

Cuando la bomba de presión del impedanciómetro somete al conducto auditivo externo a presiones muy positivas o muy negativas, es sistema tímpano-osicular se desplaza de su posición de equilibrio, empujado o absorbido por la diferencia de presión establecida a ambos lados de la membrana timpánica, y se torna extremadamente rígido.

Fuente: Centro auditivo de Valencia.

 

 

Tratamiento de las varices con radiofrecuencia y espuma

Tratamiento de las varices con radiofrecuencia y espuma

¿Cuál es el objetivo del tratamiento de varices con radiofrecuencia y espuma?

Las varices vienen provocadas por la insuficiencia venosa debida a la dilatación de la vena safena interna o vena safena externa, que tienen de consecuencia un efecto de reflujo permanente de la sangre. Lo que persigue el tratamiento es sellar ese reflujo, cerrarlo sin tener que eliminar la vena.

¿En qué consiste el tratamiento de varices con radiofrecuencia y espuma?

Accedemos al interior de la vena por una pequeña herida de 2 mm, introducimos un diminuto  catéter y lo hacemos viajar dentro de la vena hasta el punto de origen de la insuficiencia venosa que suele ser a la altura del cayado safeno-femoral o del cayado safeno-puplíteo. En ese punto empezamos a tratar la vena desde su interior mediante calor. El catéter va cerrando a través del calor la íntima, que es la capa más interna de la vena, y a medida que vamos tratando la vena, vamos cerrando y retirando el catéter a lo largo de toda la longitud de la misma. Además, para evitar hacer la extracción de otras ramas, añadimos una inyección de una sustancia en forma de espuma llamada polidocanol. Con esta técnica conseguimos sin prácticamente cicatrices tratar toda la longitud de la vena safena interna o externa, y eliminar las ramas que son tributarias o colaterales mediante el efecto de la espuma.

¿En qué se diferencia de la técnica tradicional? 

Esta técnica ofrece eliminar todas las varices sin tener que extraerlas del cuerpo, es decir, la lesión controlada que producimos sobre la vena provoca progresivamente una retracción de la misma que va fibrosando (reducir el tamaño) y secando hasta desaparecer.

¿Qué tipo de anestesia se usará?

El sitio de punzón se hace con anestesia local, el paciente podría estar perfectamente despierto. A veces por la comodidad del paciente elegimos el uso de la  sedación. Ésta consiste en la inyección de un fármaco que permite que el paciente quede más tranquilo y relajado durante el tratamiento.

¿Existe riesgos o efectos secundarios?

No podemos decir que existan riesgos específicos asociados a esta técnica, sino que son los riesgos de cualquier técnica de tratamiento de varices, como por ejemplo la trombosis venosa, es decir la aparición de un coágulo en el sistema venoso. Existen otros casos muy concretos de enfermos muy delgados donde puede ocurrir que el catéter utilizado provoque una inflamación alrededor de la vena y eso podría ser un poco más molesto que con la técnica convencional, es decir es arrancar la vena del cuerpo. En general el tipo de complicaciones es similar a cualquier otra técnica utilizada para la eliminación de las varices.

¿Qué resultados se pueden esperar?

Una vez que nosotros eliminamos la variz es conveniente hacer controles anuales. Se entiende como un resultado correcto el que de cada 100 personas, en un 25-30% de los casos, los pacientes pueden tener nuevas apariciones de varices. La ventaja de combinar una técnica poco agresiva como es la esclerosis con espuma, es que en ese caso, en ese 25-30% de los pacientes, podemos evitar con una simple inyección de este producto que las varices vayan a más.

¿Cuándo puedo reanudar mis actividades normales después del tratamiento?

La gran ventaja que tiene esta técnica es que como la agresión es mínima se puede realizar vida normal al día siguiente. El caso de esfuerzos violentos, como el correr de forma vigorosa, se recomienda posponerlo a las dos o tres semanas del tratamiento.

 

Al final la recomendación es visitar a su Angiólogo o en su defecto visitar nuestro sitio web https://medicosenmerida.mx/medicos-en-merida/angiologos-2/ para encontrar el especialista que mejor se adapte a sus necesidades.

Tratamiento de las varices con radiofrecuencia y espuma

¿Molestias en las piernas?

Entre los problemas de salud que co­múnmente afectan a las extremida­des inferiores destacan las lesiones traumáticas y las afecciones vascu­lares. Las primeras hacen referencia a fracturas óseas, desgarros muscu­lares, tendinitis, etc. (problemas que provocan dolor e incapacidad para moverse normalmente) y las segundas tienen que ver con una circulación sanguínea deficiente (lo que puede generar, además de molestias en la zona, la aparición de úlceras, varices y otras complicaciones más graves).

Los problemas de circulación pueden provocar la aparición de úlceras y varices en las piernas, dolor, calambres nocturnos e hinchazón en tobillos y pies.

Problemas de cirulación

Sentir cansancio al caminar, tener dolores nocturnos y presentar lesiones vasculares como úlceras en las piernas o en los pies po­dría indicar –según el Dr. Carlos Lisbona Sabater, codirector de la Unidad de Cirugía Láser de Varices del Centro Médico Teknon de Barcelona– la existencia de algún proble­ma circulatorio, como la arteriosclerosis.

También la aparición de varices, notar pesa­dez y hormigueo y experimentar dolor e hin­chazón en tobillos y pies (sobre todo en vera­no y a última hora del día) serían consecuen­cia de un problema circulatorio y, por lo tan­to, sería aconsejable acudir al médico cuando aparecieran los primeros síntomas. Y es que, como explica el doctor Lisbona, especialista en angiología y cirugía vascular: “Las varices pueden ser fuente de complicaciones severas, como flebitis, eccemas cutáneos, cambios de coloración en la piel de la zona por encima de los tobillos, úlceras e incluso trombosis veno­sas y embolias pulmonares (que pueden llegar a ser mortales). Por este motivo, siempre que veamos varices en las piernas, coloración ocre sobre los tobillos, tengamos alguna de las mo­lestias que hemos comentado o tengamos an­tecedentes familiares de enfermedades circu­latorias, hay que informar al médico”.

Tratar las varices…

La aparición de varices y arañas vasculares no siempre comporta un riesgo asociado. No obstante, lo ideal es que un especialista ana­lice nuestro caso e indique si es necesario se­guir algún tratamiento.

Las personas que desean acabar con estas an­tiestéticas marcas y recuperar unas piernas con aspecto saludable pueden recurrir a la cirugía, solución, como afirma el Dr. Lisbo­na, “rápida, segura, definitiva y eficaz. Y si, además, se emplea una técnica láser, se añade la particularidad de que es indolora, de muy rápida recuperación, totalmente estética y, se­gún los casos, ambulatoria”.

Para unas piernas sanas y resistentes

1. Mantener un peso adecuado es esencial para gozar de una buena salud. El sobrepeso y la obesidad son factores de riesgo de muchas afecciones y hay que evitarlos.

2. Seguir una dieta sana y equilibrada, que aporte los nutrientes necesarios, ayuda a prevenir numerosas enfermedades, especialmente las que causan problemas cardiovasculares. Hay que evitar el consumo excesivo de grasas.

3. Hacer ejercicio de forma regular mejora nuestra resistencia física., favorece la circulación, fortalece los huesos y tonifica los músculos. Como consecuencia, ayuda a prevenir las afecciones vasculares y las lesiones.

4. Para prevenir los problemas vasculares en las piernas, además, es importante evitar el uso de prendas de ropa muy ajustada, así como permancer largos periodos de tiempo sentado.

Las lesiones más frecuentes

“Las lesiones más típicas en las piernas son las que afectan a los ligamentos de la rodi­lla y del tobillo. Le siguen por frecuencia los desgarros fibrilares musculares en la panto­rrilla y en el muslo, las fracturas de tibia y peroné, las lesiones en el tendón de Aquiles y las tendinitis”, explica el Dr. Aleix Vidal, especialista en traumatología, cirugía orto­pédica y traumatología del deporte. Y añade que, aunque no se puede generalizar, puesto que una lesión traumática puede ocurrir a cualquier edad, sí se observa una especial incidencia de las lesiones de ligamentos en el tobillo durante la adolescencia, mientras que las fracturas de tibia y peroné suelen ser propias de los adultos jóvenes. Las lesiones del ligamento cruzado anterior acostum­bran a darse entre los 30 y 45 años, especial­mente en mujeres, y las roturas del tendón de Aquiles y los desgarros musculares sue­len ser frecuentes en adultos del sexo mas­culino.

Dieta contra las lesiones

La alimentación juega un papel esencial en la salud de los huesos, añade el Dr. Aleix Vidal: “Es fundamental una ingesta adecuada de cal­cio para la mineralización ósea (por ello se recomienda tomar el equivalente a dos vasos de leche, ya sea en forma de yogur, queso o mantequilla) y un acúmulo correcto de calo­rías para poder quemar y producir energía como respuesta a la demanda del ejercicio fí­sico (hay que comer proteínas –carnes, pesca­dos, etc.– e hidratos de carbono –pasta, frutos secos, etc.–). Las vitaminas sirven como me­diador para muchas funciones metabólicas. La vitamina D, por ejemplo, es esencial para el transporte y la absorción del calcio”.

 

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Tratamiento de las varices con radiofrecuencia y espuma

Hipertensión arterial

La presión arterial es la presión que el corazón necesita ejercer sobre las arterias para que distribuyan la sangre entre los diferentes órganos de nuestro cuerpo. La presión mínima o diastólica se obtiene cada vez que el corazón se relaja, la presión máxima o sistólica, cada vez que el corazón se contrae. La hipertensión arterial (HTA) se da cuando la tensión arterial se mantiene elevada de manera sostenida.

La presión sanguínea se considera normal cuando está por debajo de 120/80 mm Hg y se considera HTA cuando está por encima de 140/90. Por su parte, los valores de tensión que van de 130-139/80-89 mm Hg se consideran prehipertensión, que nos hacen más susceptibles a padecer HTA. Por tanto, tanto si estás en la fase de prehipertensión como en hipertensión, debes vigilar tu alimentación y tu peso para evitar que los valores sigan aumentando.

Causas y tipos de hipertensión

La tensión arterial de nuestro cuerpo puede verse afectada por varios factores. Los más importantes son:

-La cantidad de líquido (sangre) que circula por nuestros vasos sanguíneos. Y que puede verse aumentada por la cantidad de sodio en sangre, las diferentes hormonas del cuerpo o el estado de nuestros riñones

-El diámetro de nuestras arterias, que se estrecha con la edad puesto que los vasos sanguíneos se vuelven más rígidos.

La HTA afecta al 35% de la población española, a un 68% cuando hablamos de los mayores de 60 años. En su caso puede ser secundaria, es decir, debida a otra enfermedad (problemas renales, cardiovasculares o del sistema hormonal) o; como en la mayoría de los casos, primaria. Entonces la causa es desconocida y no se debe a ninguna otra enfermedad.

Síntomas y consecuencias

En la mayoría de los casos la hipertensión no suele tener síntomas y es diagnosticada cuando la tensión se mide por otros motivos o en un control rutinario de salud. Hay algunas personas que sufren un elevamiento repentino de la tensión, lo que se denomina hipertensión maligna, y que pueden tener síntomas como nauseas, vómitos, dolores fuertes de cabeza, visión borrosa o confusión.

Al tener una presión más elevada, el corazón debe hacer un sobreesfuerzo lo que afecta tanto al corazón como a las arterias pudiendo crear anginas de pecho, arritmias, alteraciones en la visión, infarto de miocardio o cerebrales o insuficiencia renal, entre otros.

Tratamiento médico

Si sufres de hipertensión el tratamiento médico consistirá en recetar un medicamento antihipertensivo y controlar tu tensión regularmente. Si tu tensión mejora nunca debes dejar de tomar tu medicación sin consultar con tu médico y, también es recomendable avisarle cuando vayas a tomar alguna otra medicación, ya que en algunos casos, hay medicamentos que pueden anular el efecto del antihipertensivo.

Si sufres prehipertensión no se suele dar ninguna medicación pero si se aconseja realizar algunos cambios en el estilo de vida que nos ayudarán a evitar que la tensión aumente, como por ejemplo:

-Dejar de fumar.

-Realizar ejercicio de manera frecuente pero moderada. Ya que los ejercicios extremos pueden generar un aumento de la tensión.

-Controlar tu estrés

Recomendariones nutricionales

-Reducir el sobrepeso y la obesidad

Reducción del excesivo consumo de alcohol

Llevar a cabo una dieta cardiosaludable

Por tanto, es recomendable que no sólo nos centremos en llevar a cabo una dieta baja en sal sino también una dieta cardiosaludable para evitar que acabemos otras enfermedades que empeorasen la salud de nuestro sistema circulatorio y aumentaran nuestro riesgo de padecer alguna enfermedad cardiovascular.

 

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Tratamiento de las varices con radiofrecuencia y espuma

Mitos y verdades sobre las varices

Las varices son una manifestación de la enfermedad venosa crónica, y uno de los temas centrales de la Cirugía Vascular. En ocasiones, antes de que aparezcan las varices, se experimenta pesadez, cansancio e hinchazón en las piernas. Aquí te proporcionamos algunos mitos y verdades en la prevención y tratamiento de las varices:

 

• Estar de pie o sentado con las piernas bajas mucho tiempo favorece que aparezcan varices.

Cierto, ya que la gravedad dificulta el retorno de la sangre en las venas y por lo tanto, estas se dilatan y a veces las válvulas que impiden que la sangre circule acaban no cerrando correctamente.

 

• Los masajes con agua caliente y agua fría en la ducha son beneficiosos para la circulación.

Falso, ya que el calor del agua provoca una dilatación de las venas. Sólo se debe hacer masajes o duchas con agua templada y fría, ya que contrae las venas más superficiales. Es por eso que en invierte suele haber una mejora de los síntomas de las varices.

 

• En verano no se pueden tratar las varices.

Falso. Se cree popularmente que en verano no se pueden tratar las varices, ni con técnicas esclerosantes ni con láser. Este mito se basa en el error de pretender conseguir resultados inmediatos para lucir piernas durante el verano, lo que es imposible, ya que una variz tratada necesita un tiempo de reabsorción antes de desaparecer.

 

• Una persona con varices no debe ir a la playa ni tomar el sol.

Falso. Es cierto que el sol puede desarrollar nuevas varices, pero lo que es nocivo son los rayos infrarrojos y no los ultravioleta, que son los que nos ponen morenos. Por lo tanto, si mojamos nuestras piernas frecuentemente y las untamos con protección solar podemos disfrutar de la playa todo lo que queramos. Otra solución es ir a la playa en horas en que el sol calienta más poco, como temprano por la mañana o a media tarde.

 

• El ejercicio es importante para mejorar la circulación.

Cierto, ya que todos los deportes que muevan las piernas crean una contracción muscular en la pantorrilla. Esto provoca que se vacíen las venas y se active la circulación de retorno. Por lo tanto, la sangre no queda estancada y se previenen las varices.

 

• A los grandes deportistas les salen varices en todas las extremidades.

Falso. El exceso de ejercicio hace que llegue mayor volumen de sangre en las arterias para cubrir las necesidades de oxígeno de los músculos. A la larga, esto provoca un mayor desarrollo de las venas y éstas se dilatan, lo que en ocasiones se confunde con varices.

 

• Los viajes de larga duración en avión pueden provocar trombosis en las piernas.

Cierto. Esto se conoce como el “Síndrome de la clase turista” y se debe a la obligación de quedarse inmóvil en un espacio muy reducido durante el vuelo y por la disminución de la presión en cabina. Estos factores facilitan que las personas con enfermedades venosas desarrollen una trombosis en los miembros inferiores. Se aconseja a estas personas que tomen tratamiento anticoagulante, que lleven medias o calcetines de compresión y que hagan ejercicios de flexión y extensión con los pies durante el vuelo.

•Existen “varices internas” en las piernas.

Falso, ya que en los miembros inferiores las varices sólo son superficiales. A nivel interno sólo puede haber insuficiencia por destrucción de las válvulas de las venas profundas, pero esto nunca ocasionará varices. Lo que sí puede ocurrir es que faciliten el desarrollo de varices superficiales por la comunicación que hay entre el sistema venoso profundo y el superficial.

 

• Las varices operadas pueden volver.

Falso. Si se realiza una cirugía radical, como la cirugía láser, desaparecen todas las varices y es imposible que vuelvan a salir en las zonas operadas. No obstante, si se realiza una cirugía incompleta, no se eliminan totalmente ni las varices visibles ni las colaterales y por eso existe la creencia popular de que las varices se han de operar más de una vez.

 

• Cuando salen úlceras en las piernas, mejora la circulación.

Falso. Hay una falsa creencia que dice que cuando se sufre de varices muy serias, al abrirse finalmente las úlceras se “descargaba” la circulación y la persona mejoraba. La realidad es absolutamente al revés, ya que las úlceras son la fase final de una insuficiencia venosa muy grave.

 

• Los anticonceptivos hacen salir varices.

Cierto, aunque sólo se ha podido demostrar que, estadísticamente, las mujeres que toman anticonceptivos durante largos períodos de tiempo desarrollan pequeñas varices, tipo “araña vascular”, aunque siempre que tengan predisposición genética u otro factor de riesgo que las favorezca.

 

• Los calambres nocturnos y los hormigueos en las piernas son signos de mala circulación venosa.

Falso. Normalmente, las parestesias (hormigueos y calambres) se deben a una alteración de los cordones nerviosos sensitivos, por una contractibilidad de los músculos gemelos o por otras alteraciones sistémicas.

 

• El tratamiento con esclerosis no sólo elimina las varices tratadas, sino que impide el desarrollo de nuevas varices.

Cierto, ya que además de eliminar las varices que se quieren tratar, no permite el desarrollo de varices que crecerían por ser colaterales a las venas que ya se han esclerosado.

 

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Acerca del aneurisma de aorta abdominal

Pese a que un aneurisma de aorta abdominal puede ser fatal en caso de rotura, un tratamiento eficaz puede impedir que esto suceda. Al comprender los factores de riesgo, los síntomas y las opciones de tratamiento, el paciente, junto al especialista, puede tomar medidas rápidamente en caso de ser necesario.

 

¿Qué es la aorta?

La aorta es el vaso sanguíneo principal del cuerpo. Su extensión va desde el corazón, a través del pecho y el abdomen, donde se divide para suministrar la sangre a las piernas. Unaneurisma de aorta abdominal (AAA) es una dilatación de la arteria en la parte de la aorta que se extiende a través del abdomen.

Con el paso del tiempo, este desarrollo de la aorta va incrementándose y finalmente la pared se debilita y la fuerza de la presión arterial puede ocasionar una rotura. Esta situación causa la hemorragia masiva, llegando en muchas ocasiones hasta la muerte.

 

Causas de un aneurisma de la aorta abdominal

No se sabe con exactitud qué desarrolla un aneurisma abdominal. El abultamiento puede estar causado por una debilidad en la pared de la aorta que se ha inflamado. Algunos especialistas en Angiología y Cirugía Vascular creen que esta inflamación puede deberse a la ateroesclerosis, pero también puede estar relacionada con la herencia otras enfermedades.

 

Síntomas de un aneurisma de aorta abdominal

La mayoría de las personas con un aneurisma de aorta abdominal no presentan ningún síntoma. A menudo, los aneurismas crecen lentamente y pasan desapercibidos.

Cuando un aneurisma abdominal se esparce, se puede palpar una sensación pulsátil en el centro o la parte inferior del estómago, dolor en la parte baja de la espalda o sensibilidad en el pecho. La mayoría de los aneurismas abdominales se detectan en la realización de los exámenes médicos rutinarios mediante ecografías o scanners.

 

Factores de riesgo del aneurisma de aorta abdominal

Si bien las causas concretas del aneurisma de aorta abdominal no están definidas claramente, existen algunos factores de riesgo asociados a él:
•    Tener una edad superior a los 50 años
•    Ser fumador o haberlo sido
•    Obstrucción de las arterias (ateroesclerosis)
•    Mantener una presión arterial alta (hipertensión)
•    El historial familiar (factores genéticos)
•    Colesterol alto (hipercolesterolemia)

 

Diagnóstico del aneurisma de aorta abdominal

Si el especialista ve signos de presencia de un aneurisma de aorta abdominal, podrá mandar pruebas especiales para confirmar el diagnóstico. Por lo general, éstas consistirán en plasmar la apariencia de su abdomen con imágenes de resonancia magnética (RM), tomografía computarizada (TC) y ecografía.

Las imágenes resultantes de estos métodos contribuyen a su médico a “ver” el interior de la aorta, otros vasos sanguíneos y los órganos de su cuerpo para verificar si tiene un aneurisma de aorta.

 

Vigilancia estricta

No todos los aneurismas de aorta abdominal precisan de cirugía. Si su aneurisma tiene unas dimensiones pequeñas, el médico puede decidir esperar y vigilar cuidadosamente para ver si se producen cambios. Entre las medidas a tomar están: mantener el control de los factores de riesgo vascular es imprescindible, la abstención de tabaco, control de la tensión arterial, diabetes y niveles de colesterol.

Por otra parte, indicar que el tamaño del AAA es el factor que posiciona a un paciente para ser intervenido o no. En los varones este tamaño es de 55 mm de diámetro y en las mujeres de 50. Si llega a ese tamaño debe buscarse un tratamiento ya.

 

Reparación mediante cirugía abierta

Con la reparación mediante cirugía abierta, el cirujano realiza un corte grande o incisión, en su abdomen, en el lugar donde se encuentra el aneurisma. El área dañada por el aneurisma se separa quirúrgicamente de la parte principal de la aorta y se sustituye por un tubo sintético, conocido como injerto aórtico, que se sutura en su lugar.

La reparación mediante cirugía abierta de un aneurisma de aorta abdominal se realiza con anestesia general y tarda entre tres y cuatro horas. Puede esperar pasarse un día en una unidad de cuidados intensivos y permanecer en el hospital entre 7 y 10 días.

 

 

Reparación endovascular para el aneurisma de aorta abdominal

Una alternativa menos invasiva a la reparación mediante cirugía abierta es la reparación endovascular de aneurisma (EVAR) empleando un dispositivo especial llamado endoprótesis aórtica. La endoprótesis se coloca dentro del área dañada de la aorta para separar el aneurisma del flujo sanguíneo normal. Está diseñada para colocarse desde las arterias femorales situadas en las ingles. No es necesario anestesia general ni abrir el abdomen y a partir de las 6 horas ya se puede comer.

Dado que la reparación endovascular de aneurisma es menos invasiva que la cirugía abierta, seguramente la hospitalización será más breve, habitualmente tan breve como de dos a tres días.

 

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Trombosis: qué es y cómo prevenirla

Una trombosis es la formación de un coágulo en el interior de un vaso sanguíneo, vena o arteria, ocasionado por diferentes causas, como la alteración de vasos sanguíneos (arterioesclerosis o traumatismos) o la alteración de los factores de coagulación (trombofilias).

 

Causas de la trombosis

Hay diferentes factores que pueden favorecer la formación de trombosis, como permanecer en cama por un periodo prolongado de tiempo o las intervenciones quirúrgicas. También hay otros factores evitables que favorecen las trombosis como son el tabaquismo, la mala alimentación y la obesidad.

 

Síntomas de la trombosis

Los síntomas que producen las trombosis son muy variados en función de la zona afectada y de si se trata de una trombosis venosa o arterial.

La trombosis venosa, que afecta a los miembros inferiores, se manifiesta como dolor, enrojecimiento e hinchazón de la pierna de forma brusca.

Sin embargo, otro tipo de trombosis venosa es la que afecta a las venas superficiales varicosas y que se manifiesta como dolor, enrojecimiento y endurecimiento local del trayecto varicoso. La trombosis venosa superficial está directamente relacionada con las varices y tiene una menor trascendencia médica.

La trombosis arterial de miembros inferiores que se produce de forma aguda ocasiona la falta de la perfusión de las extremidades de forma brusca. Clínicamente se manifiesta con frialdad, palidez, impotencia funcional y dolor intenso en pie y pierna.

 

Consecuencias de la trombosis

La trombosis venosa profunda en miembros inferiores, de forma tardía, puede producir el síndrome postflebítico, que se manifiesta como edema, dolor y afectación de la piel, llegando incluso a desarrollar ulceras de forma crónica.

La mayor complicación aguda de la trombosis venosa profunda es la movilización de un trombo que se encontraba originariamente en las piernas hasta los pulmones, ocasionando una embolia pulmonar. La embolia pulmonar es una emergencia médica que se manifiesta clínicamente con dolor en en el torax, falta de aire, tos, en ocasiones con sangre (hemoptisis) y en casos graves, hipotensión e incluso pérdida de conocimiento.

La trombosis arterial en miembros inferiores, si no se trata, puede ocasionar el daño en los tejidos y estructuras que no están siendo irrigados, pudiendo llegar al infarto tisular y la gangrena.

 

Tratamiento de la trombosis

La trombosis venosa profunda de miembros inferiores se trata con medicaciones anticoagulantes y soporte elástico con medias terapéuticas. El diagnóstico precoz y la instauración del tratamiento lo antes posible reducen las complicaciones agudas, en ocasiones graves, y las posibles secuelas crónicas, como el edema y las ulceraciones en las piernas.

La trombosis de los trayectos varicosos se trata con heparina a dosis más bajas y cremas tópicas de corticoides. En un segundo tiempo sería necesaria la valoración de un cirujano vascular para plantear la cirugía de las varices.

La trombosis arterial de miembros inferiores precisa de una valoración urgente por parte de un cirujano vascular para indicar el mejor tratamiento, en ocasiones con medicaciones anticoagulantes o fibrinolíticas, que rompen los coágulos, y en otras ocasiones mediante un tratamiento quirúrgico como bypass, stents, etc.

 

Prevención de la trombosis

Actualmente, hay una gran concienciación, tanto por parte del sector sanitario como por parte de los pacientes, en la prevención de los eventos trombóticos.

Las trombosis venosas se pueden prevenir con la deambulación precoz tras las intervenciones, el acortamiento de los ingresos hospitalarios y el empleo de heparinas de forma profiláctica cuando se cree necesario.

Las trombosis arteriales se pueden reducir con una reducción de los factores de riesgo cardiovascular, es decir, mediante el control de la tensión arterial y la diabetes, una buena alimentación y la abstención tabáquica.

 

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Tratamiento de las varices con radiofrecuencia y espuma

Diagnóstico del aneurisma y su mejor tratamiento

La etimología del Aneurisma proviene del griego aneurysma, que significa dilatación. Consiste en el aumento de tamaño de un vaso sanguíneo, alcanzando entre 2,5 a 3 veces su tamaño normal o habitual.

Los aneurismas pueden clasificarse en diversos tipos:
•    Verdaderos: los arteriosclerosos y congénitos.
•    Falsos: los aneurismas secundarios a traumatismos o a cirugías previas.
•    Iatrógenos.
•    Micóticos o infecciosos.
•    Según su localización pueden ser: cerebrales, aórticos, de los vasos mesentéricos y renales, o de las extremidades.

 

Causas de los aneurismas

Las causas de esta dilatación pueden ser varias:

•    Genéticas: cada vez más, existen teorías sobre el componente genético de esta alteración: se ha podido observar familias con una coincidencia de varios de sus miembros que presentan esta alteración.

•    Infecciosas: una infección en la pared del vaso puede ser desencadenante de un aneurisma, en estos casos se trata concretamente de un aneurisma micótico.

•    La mayoría de los aneurismas que  trata y que estudia el cirujano vascular es el de origen arterioscleroso, su etiología está en una alteración de la capa muscular del vaso, que es la responsable de esta alteración. Acostumbran a aparecer en la Aorta abdominal y torácica, iliacas, Poplíteas, y en mucho menor proporción en lo vasos carotideos, entre otras localizaciones.

 

Factores de riesgo de la aparición de aneurismas

Los principales factores de riesgo de los aneurismas son:

•    Obesidad
•    Hipertensión arterial
•    Tabaco
•    Hiperlipemia
•    La edad
•    El factor hereditario

Diagnóstico del aneurisma

Estas dilataciones vasculares, tienen una evolución muy dispar si no se tratan, la evolución es a la trombosis o la rotura del aneurisma según su localización, es por ello que su diagnóstico precoz es muy importante.

Clínicamente se puede encontrar una masa pulsátil en la exploración clínica, bajo el punto de vista instrumental, los medios ultrasónicos como la ecografía y el TAC son las técnicas más habituales,

Los aneurismas no presentan síntomas en general, así que su diagnóstico hoy en día es mediante los ultrasonidos, ya que en el estudio de la patología renal y prostática se detecta la alteración aunque siempre es aconsejable efectuar un TAC abdominal para determinar su extensión.

 

Tratamiento del aneurisma

El tratamiento es uno de los puntos más importantes, no hay que olvidar que personajes ilustres han fallecido por rotura de aneurisma de aorta.

Los primeros tratamiento se remontan a Rudolf Matas en la primera mitad del siglo XX, que inicia junto con Alexis Carrel los primeros tratamientos, consistentes en envolver con celofán la masa abdominal para provocar una fibrosis que detenía su crecimiento o efectuar diversas ligaduras, o la introducción de alambres para provocar su trombosis. No es hasta 1949 que se plantea la sustitución de la zona aneurismática por una prótesis, que es la base de los tratamientos posteriores.

El tratamiento recomendado por lo expertos en Angiología y Cirugía vascular es la sustitución de la zona dilatada, ya sea con la interposición de un nuevo vaso, es decir efectuando un Bypass con material sintético , o con material antólogo del propio paciente en la mayoría de los casos con vena safena, o en los aneurismas periféricos se efectúa la interposición de una prótesis en la zona del aneurisma, esta prótesis va de arteria sana a arteria sana, excluyendo la zona enferma.

El tratamiento de los aneurismas de Aorta abdominal conlleva la apertura del abdomen  para poder efectuar esta substitución, con las consiguientes pérdidas hemáticas, y una morbilidad destacada, por lo que se plantea abordajes distintos para disminuir las diversas complicaciones.

Debido a la importante morbilidad de este tipo de tratamiento en los años 1990 se inicia el tratamiento endovascular del aneurisma, siendo uno de los promotores el argentino Parodi, que inicia el tratamiento de los aneurismas con las técnicas endovasculares. Esta técnica consiste en la introducción del material protésico por dentro del vaso, con la ayuda de un catéter. Dicha prótesis así colocada desempeña las mismas funciones, con un abordaje mínimamente invasivo.

La técnica endovascular en el aneurisma cada vez ocupa un papel más importante, ya que permite solucionar el problema con baja morbilidad, si bien es cierto que no todos los casos se pueden solucionar así , pero con ello se puede tratar la gran mayoría de dilataciones aneurismáticas.

 

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Tratamiento de las varices con radiofrecuencia y espuma

Varices: conoce por qué se producen

Según los especialistas en Cirugía vascular, la enfermedad varicosa es, posiblemente, una de las enfermedades más comunes del ser humano. De modo general podríamos decir que en España existen 3.000.000 de casos de varices, de las cuales un tercio tendrán asociado un síndrome ortostático en mayor o menor grado.

 

Entre los factores epidemiológicos asociados a la enfermedad varicosa los más importantes son:

– Sexo: más frecuente en mujeres que en hombres, aunque bien es cierto que las mujeres acuden más a consulta para tratar las varices por motivos estéticos, cosa que los hombres hacen en menor medida.

– Edad: el 30% de la población mayor de 60 años presenta algún tipo de insuficiencia venosa. Este porcentaje puede llegar hasta el 50% en las mujeres.

– Herencia: como tal las varices no se heredan, pero presentan un importante factor familiar en su incidencia.

– Profesión: las profesiones que obligan a una bipedestación prolongada presentan una mayor incidencia de varices. En algunos países se ha considerado como una enfermedad profesional.

– Obesidad: a nivel subcutáneo el tejido adiposo proporciona un menor soporte a la pared venosa, con lo cual las varices se desarrollan mucho más rápido.

– Gestación: el 60% de las pacientes varicosas inician su enfermedad con el primer o segundo embarazo.

 

Morfología de las varices

– Telengiectasias: su color depende de la profundidad a la que se encuentran. Las más superficiales y finas son de color rojo. En cambio, las más profundas son de color azulado. Son asintomáticas y solo representan un problema estético, por lo que muchas veces no se incluyen como enfermedad varicosa.

– Varices reticulares: son pequeñas varices hipodérmicas que normalmente se localizan en el hueco poplíteo y en la cara externa de rodilla o muslo.

– Varices tronculares: son las más frecuentes y responsables de la sintomatología asociada al síndrome ortostático. El tipo de varices de safena interna se desarrollan en la cara interna del muslo y en la pierna. Las varices de safena externa se encuentran en la cara posterior de la pierna.

– Varices de venas accesorias: son las que asientan en las ramas venosas de la safena interna o externa.

– Varices de las perforantes: pueden asentar sobre cualquier grupo de venas perforantes y son más frecuentes en las varices post-trombóticas que en las primarias o esenciales. Se localizan como una dilatación que se palpa muy bien en bipedestación, muchas veces dolorosa, apreciándose por debajo el agujero de la fascia muscular que está agrandado.

 

Clínica de las varices

El síndrome varicoso suele acompañarse de un conjunto de signos y síntomas que son crónicos y evolutivos con el paso de los años. El paciente debe aprender a vivir con ellos y cambiar sus hábitos de vida para aminorar su sintomatología. El orden de la sintomatología no es anárquico y suele seguir un orden cronológico bastante constante, por lo que ya en la primera visita se puede saber con una relativa seguridad los años de evolución de la enfermedad. Entre los síntomas se encuentran:

 

– Grado 1: aumento del relieve venoso

En esta etapa inicial el paciente presencia la aparición de venas más o menos dilatadas o tortuosas sin otra sintomatología. Es por esta razón que la mayoría de los pacientes corresponden al sexo femenino, seguramente en motivo de algún embarazo como punto de inicio de la aparición de varices. Por una simple cuestión ortostática el primer sitio donde se aprecian las varices es en la pierna.

 

– Grado 2: síntomas ortostáticos

En esta fase los síntomas son el cansancio, pesadez, plenitud, dolor, sensibilidad, edema y calambres. A nivel tisular ya empieza a objetivarse una liberación de sustancias «histamino-like» que van a perpetuar el ciclo con la irritación local, el dolor y el edema de la extremidad.

 

– Grado 3: signos de sufrimiento cutáneo

Entre los síntomas más comunes se encuentran el picor, quemazón, induración, pigmentación, capilaritis y atrofia. Los liberadores histamínicos son tan elevados que se origina una sensación de prurito a nivel del maleolo y la pierna. Este prurito va a originar lesiones más o menos profundas de rascado que a su vez pueden ser origen de diversas complicaciones. La capilaritis y la anoxia local acabarán provocando la atrofia del tejido cutáneo caracterizada por una lipoesclerosis con endurecimiento y adelgazamiento del soporte cutáneo suprafascial. Todas estas alteraciones preparan el terreno para el asentamiento de una úlcera venosa.

 

– Grado 4: úlcera venosa

La dermitis esclerosante y la persistencia de los fenómenos neurovasculares locales conducen finalmente a formas necrosantes de capilaritis que, de modo espontaneo o favorecido por microtraumatismos, desembocan en úlcera venosa maleolar.

 

Tratamiento de las varices

El paciente exige tratamientos rápidos, poco invasivos y que le permiten volver a reanudar su vida de forma casi inmediata. Algunos de los tratamientos son:

– Microcirugía de Muller bajo anestesia local

– Cirugía de método Chiva para la safena inguinal

– Radiofrecuencia de safena

– Sellado químico con pegamento

 

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Tratamiento de las varices con radiofrecuencia y espuma

QUE SON LAS VARICES Y COMO TRATARLAS

La patología varicosa es un problema estético en cuanto que supone una pérdida de la armonía corporal en las piernas, pero también resulta un problema de salud por cuanto provoca una sintomatología clínica definida y molesta, y un problema socioeconómico por su elevada repercusión laboral y social en cualquier país. Se han elaborado estudios que demuestran que más de la mitad de la población sufre varices, pero que en el 44 % de los casos no tienen mayor importancia que la preocupación estética. Por el contrario, un 12% de la población adulta presenta alteraciones o complicaciones secundarias dignas de ser consideradas enfermedad (sensación de pesadez, cansancio, dolor, edema, pigmentación, etc.).

La cifra de pacientes afectados en cualquier grado de evolución de la patología varicosa, representa no sólo un problema individual, sino una elevada repercusión socio-económica y sanitaria a nivel nacional.

 

¿Qué son las varices?

Las varices son la manifestación externa de alteraciones en las venas, producidas por el efecto de la bipedestación, es decir, por el hecho de que el hombre camine y permanezca erguido durante el día  y a lo largo  de su vida;. Por esta razón las personas más propensas a padecer varices son aquéllas que permanecen muchas horas de pie y sin moverse, ya que esta postura obliga al aparato circulatorio a hacer un sobreesfuerzo, venciendo la fuerza de la gravedad, para conseguir que la sangre vuelva al corazón desde los pies; por ello la circulación de retorno o venosa es especialmente dificultosa en las piernas. Pero, si la persona no anda, no impulsa esta circulación de retorno a través de la presión que se ejerce en el suelo con la planta de los pies en su movimiento ondulante. Por esta razón, si una persona está sometida a largas horas trabajando de pie y en un espacio reducido, acabará, en un 60% de los casos, por presentar algún síntoma de insuficiencia venosa en los miembros inferiores. Es el caso común de las planchadoras, por ejemplo.

El sedentarismo y la obesidad, así como la falta de ejercicio habitual dificultan, obviamente, el retorno venoso de las extremidades inferiores, y pueden empeorar la insuficiencia venosa preexistente.

Que son las varices y como tratarlas

Complicaciones de las varices

Cabe distinguir  dos grandes tipos de complicaciones producidas por las varices: las venosas y las dermatológicas.

De entre las primeras, se contempla la flebitis varicosa y la rotura venosa:

– La flebitis varicosa es una tromboflebitis obliterante del cordón varicoso superficial. La evolución suele ser benigna, pero las recidivas son frecuentes. Los síntomas se inician brutalmente, con un dolor a lo largo del cordón venoso indurado.

– En la rotura venosa externa, la piel es tan fina que incluso un mínimo traumatismo puede provocar una hemorragia, y en el caso de la interna, el volumen de la pantorrilla aumenta considerablemente , y paralelamente se siente un intenso dolor después de realizar algún tipo de esfuerzo. La impotencia funcional y el hematoma se instalan de inmediato.

Las complicaciones dermatológicas, son importantes por su frecuencia y por sus repercusiones funcional, profesional y social. Pueden afectar a todos los tejidos. El factor mecánico esencial que las determina es la estasis, debida a una hiperpresión venosa superficial.

Son cuatro las complicaciones dermatológicas que se pueden presentar: la dermatitis, las capilaritis, la esclerosis dermohipodérmica y la úlcera.

Varices y herencia

Pero la patología varicosa es también un hecho hereditario, y algunas personas están expuestas genéticamente a esta “herencia varicosa”. La manifestación de los síntomas, en estos casos, aparece a una edad muy precoz.

Las varices, un problema femenino

La mujer padece mucho más que el hombre este tipo de trastornos porque influyen en ella factores: hormonales. Las hormonas femeninas provocan una debilidad de la pared venosa que puede inducir a una mayor dilatación de la misma. En las gestaciones, además del aumento hormonal ya sabido, existe un efecto mecánico de presión del útero, que ha aumentado de tamaño, sobre las grandes venas que conducen todo el retorno venoso de las piernas al corazón. Esta circunstancia  provoca el consiguiente un sobreesfuerzo que se añade al exceso de peso soportado por las piernas durante el embarazo.

También los preparados hormonales destinados al control ovulatorio en la edad fértil, o aquéllos otros indicados para evitar la sintomatología propia de la menopausia colaboran en la aparición precoz de las varices.

Pero, en las varices, como en cualquier patología, no sólo es importante el tratamiento, sino una eficaz prevención. Así, trataremos de evitar el sedentarismo, realizar ejercicio físico, evitar asimismo el aumento de peso, no sólo como problema estético, sino porque favorece la aparición de trastornos circulatorios,  no utilizar piezas de ropa ajustadas y vigilar los trastornos hormonales.

Causas de los transtornos: los factores hormonales

La mujer es más propensa a sufrir varices que el hombre, aunque éste también está predispuesto si está muchas horas de pie o hace poco ejercicio, porque todos estos factores propician la mala circulación y, en este caso, está afectada la circulación venosa.

Aún así, se sabe que las hormonas femeninas provocan una debilidad de la pared vascular venosa que puede inducir a una dilatación de ésta. Por otra parte, en las gestaciones, se produce un aumento de las secreciones hormonales y se da un efecto mecánico de presión del útero -que aumenta de tamaño- sobre las grandes venas que vienen de las piernas y que conducen todo el retorno circulatorio de éstas hacia el corazón.

Entre el 20 y el 30% de las telangiectasias, por ejemplo, se desarrolla durante el embarazo, sobre todo durante el tercero. Un 43% de casos de varices o telangiectasias suelen tener antecedentes familiares.

Hay medicamentos de carácter hormonal que colaboran en la aparición precoz de varices, por ejemplo los preparados hormonales que provocan el control ovulatorio en la edad fértil o aquéllos que intentan evitar cierta sintomatología propia de la menopausia. Tanto uno como los otros provocan la debilidad de la pared vascular venosa con la posible dilatación de ésta, causa de la aparición de varices más o menos grandes (como las varículas, si son pequeñas, o las telangiectasias o arañas vasculares).

Tratamiento

Por lo que se refiere al tratamiento, no se puede decir que haya un único método para este tipo de patologías que venga a resolver todos los casos y la oferta es muy variada. Pero, cada día se impone más la esclerosis por ser un método poco agresivo y muy resolutivo.

Para las pequeñas dilataciones llamadas arañas vasculares, spiders o telangiectasias tan frecuentes en las pantorrillas de las mujeres de entre 35 y 45 años, utilizamos la microesclerosis. Para ciertas varicosidades anómalas, como las varículas, si éstas no dependen directamente del sistema principal de las venas safenas y además este sistema no está afectado, se tratan con esclerosis química transcutánea que es un método eficaz y seguro, pero, en el cual, es necesario conocer la técnica, sus indicaciones. Pero si se trata de varices que afectan a venas importantes, la esclerosis química se realiza con un apurado seguimiento con eco-doppler, de manera que el método se denomina ecoesclerosis, una metodología que viene a sustituir a la cirugía porque es mucho menos agresivo y con los mismos resultados.

En todos los casos, la esclerosis se practica en sistema ambulatorio y sin hospitalización y el/la paciente puede incorporarse de inmediato a sus quehaceres habituales.

Prevención

No se puede decir que haya un sistema seguro de evitar las varices, porque ya hemos dicho que en su aparición puede influir una cierta predisposición genética, factores hormonales, etc.

Tampoco podemos evitar la posición vertical del cuerpo, ya que ésta es característica de la especie humana. Y la mayoría de veces, tampoco se puede evitar el estar de pie si forma parte de nuestra profesión. Pero, sí que existen una serie de medidas y formas de vida con las cuales podemos prevenirlas o evitar sus complicaciones. El mejor tratamiento es una vida más equilibrada, evitar el sedentarismo y el estar de pie y quieto lo menos posible, además de practicar algún deporte, hacer ejercicio físico, hacer gimnasia o que nos hagan masajes, ya sean manuales, mecánicos o por presoterapia, porque todos ellos facilitan la circulación venosa.

Si la profesión de una persona le obliga a estar muchas horas de pie y quieto, deberá procurar hacer largas caminatas en su tiempo de ocio. Las personas con predisposición familiar o personal han de practicar la natación de manera asidua, ya que este deporte  es ideal para los trastornos venosos de las piernas.
Tampoco hay que descuidar los problemas ortopédicos de los pies, las piernas, las caderas y la columna, ya que éstos pueden provocar una alteración en la relación estético-dinámica de las extremidades inferiores e influir en la aparición de trastornos varicosos.

También hay que vigilar los trastornos hormonales, evitar la utilización de ropas ajustadas al vientre o en las regiones inguinales, vigilar también el aumento de peso, no sólo como problema estético, sino también porque favorece la aparición de trastornos circulatorios y también ocasiona afecciones óseas y cardiovasculares.

 

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