1. ¿Pasa usted muchas horas de pie o sentada con las piernas por debajo del nivel de la cadera? Si es así, debería buscar momentos, minutos cada cierto tiempo, para sentarse con las piernas elevadas, o bien para hacer ejercicios consistentes en ponerse de puntillas. Con ello, los gemelos comprimen la zona posterior de la pierna, ayudando a las venas a drenar la sangre allí “almacenada”.

2. Las varices (y el consiguiente edema en las zonas declives del cuerpo) son más frecuentes en determinadas situaciones: Personas con sobrepeso, en aquellas que tengan un hábito deposicional estreñido, y durante el embarazo. Y es que, ante estas situaciones, se aumenta la presión dentro del abdomen y se dificulta aún más el drenaje de la sangre que viene de las piernas. Por lo tanto, si usted está estreñida, pruebe a realizar algunos cambios en su alimentación . Si tiene usted sobrepeso, haga algún plan para contrarestarlo. Si está embarazada, intente no engordarse más de lo estrictamente necesario.

3. Si ha de viajar, evite largos desplazamientos en los que deba estar sentado y no pueda estirar las piernas (coche, autocar…). Si vas en coche, intentar parar cada cierta cantidad de kilómetros. En este sentido, las guías de circulación recomiendan hacer un descanso cada 300 km, o bien cada 4 horas. Personalmente pienso que es mejor parar más frecuentemente y estirar las piernas o realizar el ejercicio antes comentado de ponernos de puntillas. Si es en tren o en autocar, caminar por la plataforma o el pasillo de ambos puede ser una solución bastante eficaz. El caso es no estar demasiadas horas sentado con las piernas por debajo del nivel de las caderas.

4. A la hora de dormir conviene colocar un alza de unos 15 cm o cojines en la zona de las piernas. La finalidad sería la misma: Elevar las zonas distales (los pies y tobillos) respecto al resto del cuerpo, de manera que la sangre vuelva de manera más eficaz hacia el corazón.

5. En cuanto al calzado, se recomienda no llevar tacones muy elevados. Tampoco conviene ir demasiado plano, puesto que no ejercemos presión sobre la zona de los gemelos. Además, podemos acabar con el típico y molesto dolor de pies.

6. ¿Ejercicio físico conveniente? Pues varias y muy eficaces opciones: Caminar, nadar o ir en bicicleta pueden mejorar los síntomas referidos. Las pesas, al aumentar en determinados ejercicios la presión abdominal, puede empeorar las varices y en definitiva los síntomas de una insuficiencia venosa crónica.

7. Aprovechar el momento de la ducha diaria: La posibilidad de alternar agua fría con agua templada sobre la zona de las piernas, es una buena medida que estimula también el drenaje venoso.

8. ¿Vive usted en una zona de costa? ¿Veranea en un lugar con playa? Pues está de suerte. Durante el verano puede ser eficaz acudir a la playa e introducir las piernas hasta las rodillas o muslos dentro del agua. El mismo oleaje y su temperatura ayudan a mejorar nuestras molestias.

9. La sal suele atraer líquido. Es por ello que, para evitar los edemas, se recomienda disminuir la cantidad de sal ingerida. Además, su tensión arterial se lo agradecerá convenientemente.

10. Evitar ropas ceñidas, fajas, calcetines de goma estrecha… ¿Y por qué? Pues por el mismo motivo que comentábamos antes para las personas con sobrepeso: cualquier circunstancia que oprima el territorio venoso o que aumente la presión a nivel del abdomen, dificulta que la sangre procedente de las venas de las piernas regrese hacia el corazón. Así que mejor ir anchos.

11. Debemos evitar al máximo la exposición directa al sol ya que éste actúa dilatando las venas lo cual genera más retención hídrica aún.

12. ¡Cuidado con determinados medicamentos! Los anticonceptivos y los parches sustitutivos de la menopausia pueden empeorar las varices. Conviene tenerlo en cuenta.

Si todo esto es ineficaz, o si ve que la evolución no es la correcta, acuda a su médico. Existen medicamentos, de eficacia mínima pero que en determinados casos, pueden tener su hueco.

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